La RIET estrena su nueva plataforma www.escritoresporlatierra.org

octubre 15, 2008

Próximamente, toda la información puntual que les brinda desde este blog la RIET (Red Internacional de Escritores por la Tierra) será alojada en el nuevo dominio que Mare Terra Fundació Mediterrània ha creado a tal efecto. De esta forma, el acceso a la amplia  documentación de la RIET será más operativo.

De forma progresiva, todos los posts publicados, hasta el momento, migrarán a www.escritoresporlatierra.org, enlace ya activo y que les invitamos a visitar.


“La caída de Wall Street” Por: Anoldo Mora

octubre 2, 2008
Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

Sucedió lo que muchos esperábamos y veníamos anunciando. Pero, como tantas cosas en esta época de cambios vertiginosos, se dio de forma dramática y, para mala suerte de los republicanos, en las últimas semanas que anteceden a las elecciones presidenciales.
Sin embargo, pocos creían que fuese tan estrepitosa y tan fulminante. Así ha sido esta nueva (¿definitiva?) caída del capitalismo salvaje y con ello, el fin de toda una era en la historia de Occidente, por no decir de la humanidad entera.


Porque, si hemos de creer al afamado y crítico economista Stiglitz, lo que acaba de acaecer en el mundo de las finanzas mundiales, cuyo epicentro, Wall Street, constituye el distrito financiero de la ciudad que se ha convertido en la capital del mundo en las últimas décadas, Nueva York, es equivalente a lo que fue para la órbita soviética la caída del Muro de Berlín (1991). Más aún, el actual primer ministro británico, Gordon Brown, había ya dicho en la última cumbre de Davos que estábamos “en una crisis de civilización” , pues de lo que ahora se trata es, ni más ni menos, que del fin de la hegemonía mundial de las potencias occidentales, hegemonía que se venía dando desde la llegada de Colón al Nuevo Mundo, con lo que se dio origen a la modernidad.


Dicho en dos palabras, hoy asistimos al derrumbe del último gran imperio de Occidente —y, esperamos, de la humanidad— y al surgimiento de un nuevo mundo político y cultural, no unipolar sino plural y, sobre todo, planetario. Un nuevo sujeto histórico emerge, si bien quienes por el momento aparecen como cabezas visibles son las llamadas “potencias emergentes”, tales como la legendaria China de Confucio y Mao, pero también la mística India, cuna de los pueblos arios y sus lenguas indoeuropeas y, a su alrededor, la gigantesca Rusia y el mundo musulmán con el Irán de los ayatolas a la cabeza y, en nuestra América, el Brasil heredero de los Braganza (Brasil imperial) y hoy gobernado por Lula (Brasil popular).


Sin embargo, al hablar de la nueva geopolítica no debemos olvidar que, de lo que se trata, es de procesos históricos de largo alcance que se verán más lentamente, si bien de manera inexorable. Es por esta razón que, ni lerdos ni perezosos, los países latinoamericanos actuando con una rara uniformidad, en la actual Asamblea General de Naciones Unidas claman por una organización mundial que exprese esa realidad multipolar gracias a una voluntad de democratización de las propias Naciones Unidas. Pero, insisto, esos cambios en la geopolítica mundial se irán dando, no de manera tan fulminante como “la caída del Muro de Wall Street”, sino mediante reajustes y reacomodos no necesariamente rectilíneos.
Por lo que, por ahora, solo cabe celebrar la derrota de los yupis neoliberales de aquí y de todo lado, que han pretendido dominar el mundo durante la dos últimas décadas, si bien solo han logrado dejar en el hambre y la miseria a millones de seres humanos, precisamente los más desprotegidos, pero que, si luchan organizadamente, podrán transformar esta crisis en un salto hacia su propia liberación.


“Fiesta del libro y de las ideas” Por: Frei Betto

septiembre 22, 2008


Frei Betto

Frei Betto

La semana pasada participé en la principal feria del libro de Italia, la de Mantua, ciudad lombarda de 4 mil años y cincuenta mil habitantes, tierra de Virgilio (70-19 a.C.), autor de la “Eneida”.

En su 12ª edición dicha feria reunió a 213 autores de todo el mundo. De América Latina estuvieron presentes también la brasileña Márcia Teófilo, el uruguayo Eduardo Galeano, el mexicano Carlos Fuentes, el chileno Pedro Lemebel, el argentino Alberto Manguel y el cubano Leonardo Padua.

Lo que menos importa en la feria es el comercio de libros. El objetivo principal es favorecer el contacto de los autores entre sí y con el público. Durante cinco días toda la ciudad, rodeada por tres lagos y caracterizada por una arquitectura medieval, se moviliza en función del evento.

Patrocinada por la alcaldía, su éxito está asegurado por 600 vecinos que trabajan voluntariamente, como los choferes que me recogieron y me regresaron al aeropuerto.

Para un público de unas 700 personas, bajo un toldo montado en un jardín, el domingo por la mañana intercambié ideas con el sociólogo italiano Domenico de Masi, más conocido en el Brasil por el éxito de su libro “El ocio creativo” (Sextante). De la misma editorial tenemos un libro a cuatro manos, “Diálogos creativos”, cuyo título de la edición italiana -“Desarrollo y felicidad”- motivó nuestro diálogo.

Aparte la amistad que nos une, De Masi y yo tenemos en común el amor por el Brasil, que él ha visitado decenas de veces. A fines de mes estará en Belo Horizonte, invitado por la Fundación Dom Cabral. Oscar Niemeyer hizo el proyecto del centro cultural que él mantiene en Ravello y cuya nueva construcción será inaugurada en junio del 2009.

Ambos coincidimos en cuanto a la deshumanización de la filosofía del trabajo, basada en la competitividad y en la excesiva producción de mercancías superfluas. La vida existe para que sepamos disfrutarla, cultivando amistades, el gusto por el arte, la comunión con la naturaleza, el perfeccionamiento de nuestros talentos y la profundización en los valores subjetivos.

De Masi cree que los dos países del futuro son el Brasil, por la alegría de vivir de nuestro pueblo y la pujanza de la naturaleza, y China, por su creatividad y autodeterminación. Opiné que el mayor bien que todos anhelamos, sin excepción -la felicidad-, felizmente la lógica del mercado aún no ha conseguido transformarlo en objeto de consumo.

Ante tal imposibilidad, se nos trata de convencer de que la felicidad resulta de la suma de placeres… ¡consumistas! Así se traslada la felicidad de la fruición espiritual, como el amor, la mística, los valores éticos, para reducirla a la tenencia de productos que, revestidos de fetiches, pasan a darle valor a quien los posee, en una inversión escabrosa que vuelve al objeto sujeto y al sujeto objeto.

Para De Mesi no hay felicidad sin captación del sentido, del significado, de la existencia y de las cosas. Mientras tanto la posmodernidad neoliberal intenta separarnos de la filosofía, horizonte histórico, visiones del mundo, para encerrarnos miserablemente en el juego mezquino de nuestras tendencias egoístas (todo para mí, que se fastidien los demás, como se observa en las relaciones espontáneas en el tráfico); egocéntricas (debo tener poder, fama y belleza para convertirme en el centro de las atenciones); y egolátricas (debo ser venerado por la mirada ajena, nunca criticado).

La feria del libro de Mantua no otorga premios ni cobra la entrada a las conferencias, debates y exposiciones. Allí lo que importa es la cultura, la estética, las ideas, la diversidad literaria que reúne a escritores de la nueva geografía de Europa central y del mundo árabe, de China y de África, todos dispuestos a socializar sus métodos de creación y sus ideas.

Para el catálogo oficial del evento sólo nos fue hecha una pregunta a mí y a cada uno de los invitados: “¿En qué condiciones escribe usted?” “Aislado”, respondí, “alejado de todo y sumergido en mi oficio. Me levanto temprano y, con un intervalo para el almuerzo, escribo hasta la puesta del sol. Por la noche descanso la mente con lectura o con una película. Y cultivo una superstición: nunca hablo de la obra que estoy preparando, excepto cuando la termino”.

Frei Betto es escritor, autor de “Cartas desde la cárcel”, entre otros libros.

QUIÉN ES FREI BETTO

El escritor brasileño Frei Betto es un fraile dominico. conocido internacionalmente como teólogo de la liberación. Autor de 53 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco,  memorias, infantiles y juveniles, y de tema religioso en dos acasiones- en 1985 y en el 2005 fue premiado con el Jabuti, el premio literario más importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores.

Asesor de movimientos sociales, camo las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida política del Brasil en los últimos 45 años. En los años 2003 y 2004 fue asesor especial del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero.

Traducción de J.L.Burguet


Mensaje de adhesión de Francesc Valls-Calçada en apoyo a Ernesto Cardenal

septiembre 10, 2008

Asistí al Primer Encuentro de Escritores por la Tierra, celebrado en la Casa  de los tres Mundos en la bellísima ciudad de Granada, Nicaragua, en marzo de 2007, gracias a Mare Terra Fundació Mediterrània.

 

Una noche, en el patio del hotel Darío donde me alojaba, tuve el privilegio de tomar una copa con Ernesto Cardenal,  Angel Juárez y el general Humberto Ortega hermano del presidente de la república de Nicaragua. Quizás me falle la memoria de una hazaña entre magia, jet lag, vapores etílicos y nocturnidad: ¿Puede que en aquel grupo también estuviese el fotógrafo Enric Leor, el documentalista Luis Miguel Dominguez y el escritor Juan Carlos Ruiz? Puede.

 

Pues bien, en aquella ocasión Ernesto Cardenal habló sin pelos en la lengua y recriminó al general – como si se tratase de un niño malo – su riqueza. Intuí  una brecha abierta entre el padre Cardenal y los Ortega. Una brecha que se ha hecho evidente con la persecución de un personaje honesto, un gran poeta, condenado injustamente por un juicio de injurias.

En aquellos días, hubo una recepción en la Casa de los tres Mundos, una cena, donde se leyeron algunos poemas. Las magnificas voces  de Juan Carlos Ruiz y la y la actriz Mercè Rovira declamaron un poema mío que quiero dedicar en solidaridad al admirado Ernesto Cardenal.

 

El halcón que te devora el hígado  Dedicado a Ernesto Cardenal

 

Soy el campesino que labra la pobreza,

la lluvia escurridiza de los océanos

entre la aspereza de mis manos.

Galopan los raudos caballos

de climas cambiantes,

sobre el suelo de la Tierra

se derriten las nieves de los años.

Solo tengo piedras entre mis arados.

Soy el pez gordo que contamina los ríos,

el pez grande que se come al chico,

la ley del más fuerte, a gritos,

la megafonía de los supermercados.

 

Soy el niño que camina descalzo

en los días azules, entre latas y plásticos

un golfillo que se busca la vida soy.

Entre suburbios de cartones

construyo futuros y esperanzas para hoy.

 

Yo soy el soldadito del Señor del Horror.

Tengo miedo a las balas y al valor

los poderosos me arman con un fusil

para que mate los sueños de mil en mil.

Sin ninguna razón esta es mi suerte:

me alistaron en nombre de una Patria,

la lozana Señora de la Muerte.

 

Yo soy la mujer maltratada.

El eclipse de Luna en el tejado,

la cara oculta del odio cerrado.

Llevo mi blusa rasgada

por la navaja del cretino.

Soy el reposo del guerrero,

el polvo del domingo,

la calma de los celos

por un cheque de tres ceros.

Soy el bálsamo del miedo

escurridizo como el gato.

 

Soy la puta que se desnuda.

Por la paz de un minuto

me abro de piernas

de la Habana a Calcuta

entre los mares del mundo.

 

Soy aquella niña violada

por los cuervos del dinero,

por el precio de la Nada.

La heroína local

La tierna infancia perdida

entre el Bien y el Mal

en un agujero de la roca.

El caballo blanco se desboca,

la inocencia como el cristal

en los dientes de mi boca.

 

Yo soy árabe convertido en judío

en el campo de exterminio

de Auschwitz prisionero

en todas partes abandero

al pobre y al extranjero.

Soy el niño palestino muerto

en las portadas de un diario.

El halcón que te devora el hígado.

Un pobre desaparecido

en los Cielos del Océano.

Soy la madre de Sebreninka.

La sangre de las víctimas,

agonía de la raza humana.

Soy Hutu de noche

 y Tutsi de día

loco de atar

y cuerdo de morir.

Por ti, solo viviría.

 

Entre el odio y el miedo.

La carne del sufrimiento,

yo soy humano y rastrero

y vil y astuto y pendenciero.

 

El reo que vive soy.

Los suspiros de la tarde.

En el blanco corredor

de la Muerte

me siento cobarde.

Soy un truhán descalzo,

un hombre sin suerte,

sobre la tristeza de los prados

cada día es un regalo.

Ya no quiero morir

sin oler las flores del viento.

 

Soy el inocente muchacho

de su infancia y circunstancia,

el culpable de las primaveras.

El preso por decreto azotado.

El niño obrero de las minas

a las seis de la madrugada

en los laberintos de la esperanza.

La carne de cañón

del sistema sin razón.

 

Yo soy el perro pulgoso

que en las esquinas se mea.

Establezco fronteras,

provoco problemas,

y levanto alambres de espinos.

En nombre de los gobiernos

bailo con la más fea.

Yo soy el nocturno navegante

el clandestino emigrante

de los cayucos y las pateras.

El Ulises del hambre, soy,

la espalda mojada de las conciencias

entre monstruos y sirenas.

 

Yo soy el enfermo de sida

tendido en los hospitales de Troya,

soy el maricón de las tabernas de Roma.

Me insultan las ratas viejas y

se me cagan encima las palomas.

Soy poeta en Nueva York, fusilado

por los hijos del rencor.

Soy el esclavo negro y humillado,

el príncipe de África destronado

por el odio blanco entre la seda fría,

entre la cruz y la mano tendida.

Compañero de mi Soledad

alzo la dorada cerveza

y brindo por la humanidad entera

con la espuma de la tristeza.

 

Soy un beso en Nicaragua,

un abrazo en Brasil, soy,

humano entre los humanos,

hermano de mis hermanos.

 

Soy el indio de las selvas tropicales

duermo en las extensiones vegetales

de nuestra memoria colectiva.

Soy un tapir y un hombre lobo,

la tiña de los forestales, soy.

Soy Cristo crucificado en televisión

Mahoma revelado en los tribunales

Gandhi mil veces denostado.

Soy Martin Luter King

soñando ser soñado.

 

Francesc Valls-Calçada ,  Tarragona.


“Sobre Ernesto Cardenal y el rosario de despropósitos de Daniel Ortega” Por: Juan Carlos Ruiz

septiembre 6, 2008

 

 

Ya lo decía el poeta: al corazón del amigo, ¡abre la muralla! Y parafraseando sus versos, aquí deberíamos añadir…a los despropósitos de un pequeño fascista, ¡cierra la muralla! Pero, afortunadamente, no tendremos que descarnarnos las manos construyendo murallas, porque el cerco se reduce un poco más para Ortega, cada día que pasa. Cae por su propio peso…¡Alabado sea Dios, el Dios del Sandinismo Verdadero! Ese Dios que no le pertenece a aquel que se ceba con débil.

 

Las cuentas de mi rosario se van agotando, oración por oración por el Padre Cardenal, de la misma forma que el ocaso apaga la furia del imperio, espetada por ese monstruo bicéfalo llamado “Murteguismo”, como diría mi admirada Gioconda Belli.

 

El último episodio del culebrón protagonizado por Ortega y su partenaire, la todopoderosa Rosario Murillo, tiene título propio: “Dos piojos resucitados en apuros”. Sí, en mi país llamamos piojos resucitados a aquellos que habiéndose codeado con el pueblo llano, con la clase más humilde de la sociedad, un buen día se sumaron a los privilegios del poder para llenar sus bolsillos. Son los pijos falsos en España. Los que no tenían donde caerse muertos y tomaron la poltrona para enriquecerse a costa del pueblo soberano. ¿Y por qué…en apuros? Porque hace tiempo Daniel Ortega y Rosario Murillo fueron desenmascarados por la valiente sociedad nicaragüense. Sólo queda dar el gran paso o la gran patada en el culo o el pisotón al los dos piojos resucitados, con cuidado de no mancharse, claro. Pero de eso se encargaran las urnas y el electorado.

 

En cualquier caso, sirva la metáfora para explicar que sólo un támden de este pelo podía caer en el craso error de atacar a quien un día se erigió en el gran referente cultural del Sandinismo Puro, fuera y dentro de Nicaragua: Ernesto Cardenal. ¿Qué ha hecho ahora el poeta? ¿decir la verdad? ¿esa es la razón para una condena política, injusta y pendenciara?

 

Hace tiempo que la ética y la moral se esfumaron de la alcoba presidencial. ¡Qué lástima! Todos sabíamos que tarde o temprano ocurriría lo que ahora vemos estupefactos, porque todo ladrón cree que el resto es de su condición. El que no la hace,  no la teme. Pero tantos años yendo el cántaro a la fuente, al final se rompe. Y eso pasa con el aparato de poder de Ortega, que se fractura a marchas forzadas. No sólo los críticos al gobierno lo dicen, sino que empieza a haber voces que desde la sombra, cercanas a la pareja infeliz, empiezan a condenar sus acciones. Y ese es el claro síntoma de que Nicaragua necesita un cambio político inminente, aires renovados para ventilar las vidas de los nicaragüenses atufados por el pestilente olor de la bestia Murtegista. 

 

Nadie, ni aquí ni allá, comprende cómo semejante proceso contra Ernesto Cardenal puede estar teledirigido por quienes se dicen progresistas, por quienes se supone que arriesgaron sus vidas, desde la izquierda más luchadora,  en tiempos de la Revolución Sandinista.  Resulta contradictorio. Y al final, los beneficiados serán los mismos de siempre, pero no Ortega ni Murillo, sino aquellos que aprovechan la flaqueza y la crispación para buscar su silla.

 

¿Está Daniel Ortega dispuesto a esto? ¿quiere usted una Nicaragua tomada por la derecha reaccionaria? Pues siga atacando al Padre Cardenal… Podemos alargar la campaña de apoyo al poeta cuanto usted desee, pero tenga la seguridad que, en muy poco tiempo, sus despropósitos verán llegar la factura del pueblo inteligente.

 

Que usted, Daniel Ortega, no se pronuncié a favor de Ernesto Cardenal y frene la persecución emprendida dice mucho de su bajeza humana. Sea valiente y ponga fin a este desencuentro. ¿Qué respeto tiene usted a sus mayores? ¿atacar a un anciano de 83 años es profesar amor? Yo lo llamo cobardía. ¿Esos son los valores  evangélicos que usted aprendió? ¿eso es lo que le enseñó el espíritu de Solentiname? Hágaselo mirar…porque algo no funciona, señor Ortega. Por encima de todo somos personas, no perros rabiosos…

 

Señor, hágase tu voluntad y líbranos de aquel que mal predica con el ejemplo…

 

¡Viva Nicaragua LIBRE!

 

Amén.

 

 

Juan Carlos Ruiz

Periodista y escritor.

Co-fundador y miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra

www.juancarlosruiz.net

http://juancarlosruizblog.wordpress.com

 


“Siembra vientos y cosecharás tempestades” Por: Gioconda Belli

septiembre 3, 2008

BITÁCORA DE GIOCONDA BELLI

12:38 – 03/09/2008

Recuerdo como si fuera ayer la tarde, a finales de los 80, cuando un grupo de poetas, entre los que se encontraba Ernesto Cardenal, fuimos citados a una reunión a la Secretaría de la Dirección Nacional del FSLN en El Carmen –la misma que hoy funge como Presidencia de la República. Los citados éramos militantes sandinistas, miembros de la Unión de Escritores, que habíamos entrado en fuertes contradicciones con Rosario Murillo, presidenta entonces de la Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura.

Discrepábamos con la forma en que se había tomado la decisión de disolver nuestra asociación gremial, de la noche a la mañana y sin informarnos, para convertirla en un aparato estatal: el Instituto de Cultura. Considerábamos que nos quedaríamos sin autonomía, sujetos a la verticalidad y arbitrariedad de su mandato. Nos parecía irrespetuoso disolver una asociación gremial sin consultar a los agremiados. Exigíamos una rendición de cuentas de parte de la presidenta. Viendo que nuestras protestas no eran escuchadas, suscribimos una carta pidiendo la intervención, dado el carácter sandinista de la ASTC, de la Comisión Ejecutiva de la Dirección Nacional del FSLN. De acuerdo a los estatutos del partido, era ésta la máxima instancia a la que podíamos recurrir.

Llegamos a la Secretaría pensando que se nos había concedido dicha reunión.

Sin embargo, al entrar a la sala de sesiones, nos encontramos, no con la Comisión Ejecutiva –que no incluía a Daniel Ortega-, sino con éste, Tomás Borge, Rosario Murillo y un incómodo, Sergio Ramírez.

Daniel Ortega, de manera agresiva, nos imprecó por nuestra “insolencia” y fue muy duro, recuerdo, con el Padre Cardenal.

Ernesto lo escuchó y luego le dijo:
-Nosotros no venimos aquí a reunirnos con usted. Usted no debería opinar porque usted es el marido de ella.

Yo ya conocía la entereza de Ernesto Cardenal. En los años 70, cuando el Frente Sandinista era considerado una organización prohibida y subversiva, él le dedicó uno de sus poemas más hermosos: el Canto Nacional. De mano en mano en hojas mimeografiadas, ese poema se convirtió en un llamado a la rebelión que conmovió a toda la generación que participó en la lucha sandinista contra la dictadura.

Más tarde, fui testigo de la reunión en la que él aceptó formar parte del Grupo de los Doce. El no dudó en poner la obra de su vida: la comunidad mítica de Solentiname, al servicio de la revolución. Siempre pensé lo duro que debió haber sido para él ver como la Guardia Somocista la destruyó tras el ataque a San Carlos en Octubre de 1977, en la que participaron casi todos los jóvenes que vivían allí y que se incorporaron a la lucha motivados por el ejemplo y convicción del poeta.
Pero, si ya lo admiraba por todo eso, en aquella reunión con Daniel Ortega no me cupo duda de que me encontraba frente a un hombre que no claudicaba, que no tenía miedo y que tenía un profundo sentido de justicia.

Poco faltó aquella tarde para que nos expulsaran del FSLN a todos los revoltosos escritores, por atrevernos a criticar la actuación de Rosario Murillo. Al final, llegamos a una negociación que implicaba que se publicara en Ventana, suplemento cultural de Barricada, nuestro comunicado de protesta. De poco sirvió. Rosario Murillo quedó instalada como Secretaria del Instituto de Cultura.

Entonces, las actuaciones del actual binomio presidencial, eran a menudo mediatizadas por otros miembros de la Dirección Nacional. Sin embargo, lo que fue una característica única del FSLN, la dirección colectiva, dejó de existir en los 90. Se impuso la actitud vengativa y dura, la misma que está ahora dándose rienda suelta de una manera tan obcecada que ya no es sólo un peligro para los sujetos contra las que se enfila, sino para el país en su conjunto.

En defensa de Ernesto Cardenal, personalidades de impecable trayectoria se han pronunciado en todo el mundo. Músicos de todo el mundo se pronunciaron también en defensa de Carlos y Luís Enrique Mejía Godoy. Los intelectuales y políticos salieron en defensa de Dora María Téllez. En todos estos casos, el amor ha sido más fuerte que el odio, y una barrera de solidaridad se ha alzado alrededor de quienes este gobierno no ha tenido escrúpulos en tratar de desprestigiar.

Pero a la extemporánea e ilegal acusación contra Ernesto, han seguido los ataques contra otras personas, los latigazos e insultos a diestra y siniestra. Así se acusa, por ejemplo, a Sofía Montenegro, una de las mujeres más consecuentes y brillantes del sandinismo, de “agente del imperialismo”; se quiere ensuciar el limpio historial de compañeros como Silvio Prado y otros, usando el pago que recibieron por servicios de consultorías al estado, para presentarlos al pueblo como “coimas” que recibieron de la “derecha”; se omite, en las celebraciones del asalto al Palacio, el nombre de Dora María y Hugo Torres, porque cometieron el delito de disentir en uso de su libertad. Se le niega al Alcalde Marenco, su derecho a desvelizar una placa con los nombres de los miembros de este comando porque incluía los de estos “disidentes”; se le niega incluso la potestad de bautizar una rotonda con el nombre de Augusto César Sandino, para negarle su derecho a asociarse con este héroe nacional, que ahora pretenden privatizar.

¿Dónde está el amor que predican?, hay que preguntarse. Basta ver un rato los noticieros del Canal 4 o escuchar la Radio Ya, o leer los panfletos que han puesto a circular con dinero del estado, para concluir que tendrán que inventar un nuevo vocabulario de insultos y ofensas, pues el que existe ya se les queda corto.

Las campañas de ataques personales, la manipulación y las mentiras que endilgan a quién mejor les parecen, no se habían visto en este país desde la época de Novedades.

Los gobernantes de cualquier país del mundo están sujetos a la crítica. El estar bajo la lupa de los medios y de los ciudadanos es parte de la alta investidura y del poder que detentan. De no haber sido por los mismos medios que hoy el señor. Ortega acusa de odio y conspiración, los gobiernos de derecha no se habrían desprestigiado tanto como para permitirle a él llegar a ser presidente, pues fueron estos mismos medios los que hicieron conciencia en el pueblo de la corrupción y las fallas de los gobiernos de estos últimos dieciséis años. Sin esos mismos medios ni Alemán habría sido revelado como corrupto, ni Enrique Bolaños habría sufrido las duras críticas a que fue sometido.

De manera que decir que las críticas a la gestión de este gobierno son producto de una campaña de odio, o de una conspiración mediática de la derecha, es manipular la realidad para desprestigiar al mensajero y así restarle fuerza al mensaje. Los medios oficialistas actuales, por el contrario, carecen de otra cosa que no sea elogios para las actuaciones del presente gobierno y odio y virulencia para los que no concuerdan con ellos.

El señor Ortega y su esposa tendrán que darse cuenta que están creando una narrativa de odio y confrontación muy peligrosa para la estabilidad de nuestro país. En esa narrativa destructiva en que están empeñados, se quedarán solos, aislarán a Nicaragua y dividirán un país que sólo unido puede salir adelante.

Harían bien en no olvidar aquel proverbio que dice: “Siembra vientos y cosecharás tempestades”.

2 de Septiembre, 2008

Mensaje de adhesión de María Novo en apoyo a Ernesto Cardenal

septiembre 1, 2008

Desde España, y como una parte de los discípulos que Ernesto Cardenal tiene esparcidos por el mundo (discípulos para aprender a amar, para aprender a no callar…) me uno a la condena de las acciones que se quieren emprender contra él. Esta claro que hay una gran diferencia entre legalidad y legitimidad, y quienes ahora quieren aplicar una legalidad torcida contra su persona nunca tendrán la legitimidad moral y política necesaria, sino todo el rechazo y la repulsa internacional.

Un gran abrazo, maestro Ernesto.

María Novo.