La Red de Redes en Defensa de la Humanidad pide la libertad para cinco cubanos detenidos en EE.UU

julio 30, 2008

 

 

El 4 de junio de 2008 el Panel de Apelaciones de Atlanta tomó la injusta decisión de ratificar los veredictos de culpabilidad de los 5 cubanos presos injustamente en los EEUU, pero el proceso de apelación se mantiene aun en curso.

Por ello, y dado que el próximo 12 de septiembre  se cumplirán diez años de su  encarcelamiento, relanzamos este llamamiento (publicado en noviembre del 2007) firmado ya por casi 7000 personas,  y convocamos a sumar nuevas firmas e intensificar nuestras acciones para clamar por su liberación.

Como podrán observar en el sitio abierto con tal objeto (http://www.liberenlos5.cult.cu) se registran comandos que le permitirán ingresar su firma,  registrar cualquier acción o iniciativa que Ud. crea puede contribuir al apoyo de esta noble causa y obtener información para abundar sobre el tema.

Si desea comunicarse también directamente con nosotros puede hacerlo a través de la siguiente dirección electrónica: liberenlos5@cubarte.cult.cu

 Saludos fraternales,

Red de Redes en Defensa de la Humanidad


“En recuerdo de una noche de amistad‏” Por: José Luis Gallego

julio 28, 2008

Ayer tuve el honor de presentar a mi admirado y querido amigo Sydney Possuelo en Tarragona. Fué, como siempre que Sydney abandona la selva amazónica para venir a vernos, una tarde mágica. Solo con su palabra y la ayuda de unas imágenes tomadas durante sus exploraciones, trasladó al abarrotado auditorio de la Cambra de Comerç de Tarragona, al mundo mágico, misterioso y secreto de la Gran Selva y sus moradores.

 

Nos habló de las amenazas que se ciernen sobre los “indios isolados”, las pequeñas tribus que permanecer aún sin contactar, es decir, que permanecen ajenos al resto del mundo, sin saber que existe nuestra crispada sociedad, que es el dinero, una bombilla, un teléfono móvil, un ordenador, un coche…son los últimos habitantes de ese paraiso que algún dia fue la Madre Tierra.

 

Después de la conferéncia de Sydney, tras presentar la Red Internacional de Escritores por la Tierra, de la que ambos formamos parte, y ya en casa de mi querido amigo Ángel Juárez, organizador del acto, fundador de la Red y de esa maravilla de ONG que se llama Mediterrània, vino la cena al aire libre que nos preparó Úrsula, la mujer de Ángel (gracias por ese gazpacho, no es broma que es Andalucía hecha zumo, y gracias a Carmen por los caracoles) y la conversación bajo las estrellas, hasta altas horas de la madrugada.

 

Fue ésta junto a Sydney, Ángel y el resto de los amigos una de esas noches mágicas en las que se comparten emociones, de las que nacen grandes proyectos y dónde se afianzan los compromisos con el planeta y con el Ser Humano. Nunca seré capaz de transmitiros lo que siento en noches como la de ayer. Acaso una felicidad inmensa al sentirme un afortunado, un privilegiado por conocer a gente tan importante y tan maravillosa y muy dichoso por poder avanzar juntos, cogidos de la mano, cada uno desde su trabajo pero con un objetivo común: el de preservar la Belleza, defender la Libertad, y hacer de éste un mundo más limpio, sano y verdiazul.

 

Gracias Sydney, grácias Ángel. Os quiero.

 

José Luis GALLEGO

http://ecogallego.blogspot.com/2008/07/sydney-possuelo.html

 


Fundació Mediterrània presenta la RIET en Tarragona de la mano del indigenista Sydney Possuelo

julio 28, 2008
 

clickar para ampliarEl explorador e indigenista brasileño habló en la Cambra de su larga trayectoria en defensa de los indios aislados de Sudamérica

Mare Terra, Fundació Mediterrània presentó ayer en Tarragona la Red Internacional de Escritores por la Tierra (RIET), un movimiento que reivindica un cambio de actitud que promueva el respeto hacia el planeta y sus habitantes, mediante la palabra y la participación activa de sus miembros.

clickar para ampliarDe la mano del indigenista Sydney Possuelo, miembro de la RIET, el público presente en la Cambra pudo conocer de primera mano cómo viven las últimas tribus de indios aislados en Sudamérica.

Durante unos 45 minutos, el explorador, activista y experto en sociedades indígenas, Sydney Possuelo, repasó su trayectoria de más de 30 años, dedicada al estudio de los últimos pueblos aislados de la Amazonia. Hasta el 24 de enero de 2006 fue cabeza del FUNAI, oficina gubernamental responsable de proteger de invasiones colonizadoras la tierra y el estilo de vida de tribus amazónicas, al frente del Departamento de Tribus Desconocidas (Departamento de Indios Aislados). Por sus críticas al gobierno de Lula da Silva, Possuelo fue retirado de su puesto.

Él fue responsable de un cambio de política hacia los pueblos indígenas en Brasil. Del esfuerzo institucional por contactar e “integrar” a los indios en nuestra sociedad occidental, Sydney logró implementar una política de protección hacia su forma de vida tradicional, creando espacios protegidos para las tribus aisladas.

clickar para ampliarTrabajando en las áreas más remotas de la región del Amazonas, Possuelo dirigió muchas expediciones, logrando contactos con tribus aisladas del Brasil con el objetivo de protegerlas. Él fue responsable, entre otras cosas, del contacto pacífico con los indios Korubo, que anteriormente habían atacado a oficiales del FUNAI.

Por estos esfuerzos Sydney Possuelo ha recibido muchos premios, incluyendo honores del National Geographic Society, Bartolomeu de las Casas, y el título de “Héroe del planeta” por la revista Time.

La conferencia de Sydney Possuelo estuvo precedida por una presentación de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, que contó con la intervención de su presidente Ángel Juárez, y otros miembros del colectivo como el periodista ambiental, José Luis Gallego, el ex vicepresidente de Nicaragua, Raomir Manzanarez, la vicepresidenta de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Puri Canals y una representante del actual gobierno de Noruega, Inger Norberg.

La RIET está formada por un colectivo de más de 150 escritores, poetas, cantautores, científicos ó comunicadores, principalmente españoles y latinoamericanos, comprometidos con el medio ambiente y los derechos humanos. Entre otros, forman parte de este movimiento Federico Mayor Zaragoza, Ernesto Cardenal, Joaquín Araújo, Sydney Possuelo, Luís Miguel Domínguez, Pedro Casaldáliga, Eduardo Galeano, María Novo, José Luis Gállego, Eduardo Mazo, Arturo Larena, Enzzo Tiezzi, Guillermo Bown, Vandana Shiva ó Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy.


“El progresismo capitalista del Conosur” Por: José Miguel García

julio 28, 2008

Los Gobiernos Progresistas del Conosur que desoyen el mandato de la tradición de la Izquierda Latinoamericana. La penetración de la inversión extranjera y la profundización de la dependencia con las transnacionales.  ¿Deberemos sufrir 200 años más de expolición para lograr nuestra segunda independencia?

La irrupción de gobiernos de izquierda que se fueron estableciendo en el Conosur americano durante los primeros años del nuevo milenio, auguraban grandes cambios para esta parte del Mundo. Muchos suponíamos que estos cambios habrían de torcerle el brazo a casi dos siglos de políticas serviles a favor del imperio de turno (sin importar cuál fuera éste), que tan meticulosamente habían llevado a cabo los partidos conservadores y las dictaduras nefastas que han conducido nuestros destinos desde los tiempos de la independencia.

Con los albores del nuevo siglo, entonces, en cada uno de estos países a su turno, alcanzaban el poder partidos plenamente identificados con los grandes postulados de la izquierda latinoamericana: la liberación nacional, la integración de nuestros pueblos, y en especial, la consolidación definitiva de nuestro principio rector: acabar con la dependencia y con la sangría económica que hemos padecido por más de quinientos años. Y esto tan sólo para citar algunas de las grandes líneas de acción que han defendido desde siempre estos partidos. Partidos o sectores que, además, desde las salidas democráticas de los años ochenta, han dado una lucha frontal contra el modelo neoliberal capitalista, que en los lugares donde más avanzó, fue donde más profundizó la dependencia, donde más aumentó nuestra deuda externa y donde más sumió a nuestra gente en la peor de las miserias. ¿Quién podía decir otra cosa del Partido de los Trabajadores de Lula en Brasil, del viejo Partido Socialista de Allende liderando la Concertación en Chile, de Kirchner vinculado al ala izquierda del Peronismo en Argentina, y del Frente Amplio en Uruguay?

Ahora bien, salvo el Frente Amplio que lleva más de tres años de gobierno en Uruguay, en el resto de los países del Conosur, estas Administraciones ya han comenzado sus segundos períodos consecutivos en el poder. Luego de este tiempo,  frente a la duda y al escepticismo que campea entre muchos de nosotros, cabe que nos preguntemos: ¿estos gobiernos progresistas realmente están sentando las bases pregonadas durante todo el siglo XX en luchas a sangre y fuego de la izquierda latinoamericana? ¿Las principales acciones de estas Administraciones están abriendo las brechas imprescindibles a un sistema capitalista que desde el principio de los tiempos expolió a nuestros pueblos sin compasión? O por el contrario, el horizonte elegido es muy otro y (como para colmo de males viene ocurriendo en los últimos treinta años), muy poco hacemos para que el modelo neoliberal que tanto defenestramos se siga enraizando cada vez más profundo en nuestro suelo. ¿Cuánto hemos concretado para que nuestras cuantiosas riquezas terminen, de una vez por todas, de ser esquilmadas por el capital extranjero y las enormes transnacionales? Quizás ya sea hora de sincerarnos con nosotros mismos y empezar a exigir cuentas a quién corresponda.

Cumpliendo con el viejo sueño imperial. Si tuviéramos que destacar un elemento distintivo de todos estos gobiernos de izquierda del Conosur, de ninguna manera podríamos obviar la prédica incesante que éstos han hecho por atraer todo tipo de inversiones extranjeras a como diera lugar. Es más, esto se ha vuelto noticia diaria y ya nos hemos acostumbrado a que nuestros gobernantes, una y otra vez, nos den el ranking anual, mensual y hasta semanal de los capitales extranjeros interesados en nuestras riquezas, como si éste fuera el mejor índice de nuestra sanidad y fortaleza.

 Lamentablemente, en esto no nos diferenciamos en nada a los gobiernos anteriores. Incluso –humildemente creemos–, que los estamos superando y con muchas creces: hemos ampliado con todo tipo de incentivos las más que generosas facilidades con que ya contaba el capital foráneo para adueñarse de nuestras áreas económicas estratégicas. Hemos estado tocando a todas las puertas del Primer Mundo para que vengan a “cambiarnos” la vida con sus capitales. Hemos pagado religiosamente los intereses de nuestras deudas o los hemos refinanciado, y también, hemos diferido los vencimientos más urgentes de las mismas, de modo que se hagan cargo de ellos la próxima generación de nuestros descendientes, para que nosotros volvamos a ser solventes, así el Norte nos  distingue con el Investment Grade como exigen los inversores. Hemos firmado tratados de inversiones que aseguran exoneraciones impositivas de todo calibre, subvenciones encubiertas para la actividad del extranjero que no la tiene el nacional, que otorgan zonas francas que se prestan para todo tipo de maniobras, que autorizan puertos libres para que se llenen de corsarios, y que hacen que nuestros Estados gasten millones en obras de infraestructura para que estos señores puedan instalarse cómodamente gracias a nuestro sudor.

Y todo esto para qué (aunque nos duela reconocerlo), simplemente para afianzar aún más el viejo sueño imperial, ese que nos impone que asumamos el papel que nos ha asignado la división internacional del trabajo desde la época colonial: aceptar sumisamente nuestro rol de eficientes productores de materias primas y nada más. Siempre fuimos el granero del Planeta,  pero ahora también somos los “sojeros”, los “eucalipteros”,  y los “mineros” del Mundo. Y por si  fuera poco, muy pronto seremos, también, los mayores productores de biocombustibles de toda la Creación (es que somos tan buenos vecinos que debemos saciar la sed de sustitutos del petróleo que tiene nuestro Gran Hermano del Norte).  

Pero lo mejor de todo es que, para los regentes, este sueño imperial se ha hecho realidad sin derramar ni una sola gota de sangre, sin invadir nuestras tierras, sin imponer dictaduras títeres  sustentadas en el terrorismo de estado, sin ejércitos de ocupación, sin protectorados, y sin estados asociados. Ha bastado con la apertura de nuestras economías y con aceptar de buen agrado la penetración del capital foráneo. Ha sido así de sencillo. Los mismos resultados que otrora obtenían las metrópolis sojuzgando brutalmente a sus colonias, ahora, en este Mundo globalizado de hoy, lo obtienen “limpiamente” gracias a la acción de sus multinacionales. No podemos dejar de reconocer alguna de las virtudes del sistema: el capitalismo de hoy es mucho más eficiente que el de antaño: han reducido enormemente el esfuerzo, los costos y la brutalidad  para seguir explotándonos, y todavía con muchos mejores resultados que antaño.      

Cada vez más lejos de la segunda independencia. Pero peor aún. Todos nuestros principales rubros exportables y las cadenas agroindustriales que se le vinculan han adquirido un grado de dependencia sin parangón con las tansnacionales, (sobre todo en su etapa preliminar y en su fase final) que a esta altura, ya se han vuelto temerarias para nuestros intereses y para nuestro futuro. ¿Somos conscientes de cuantos millones de hectáreas de nuestros suelos están siendo cultivadas con semillas transgénicas que pertenecen a una sola multinacional del Primer Mundo? ¿Somos conscientes de cuantos miles de millones de litros de herbicida de esa misma compañía debemos verter para que esos cultivos transgénicos germinen, aunque sequemos todo lo demás y envenenemos nuestra tierra y nuestros ríos y enfermemos a nuestra gente? ¿Somos conscientes de que en un proceso que lleva muchos años, pero que se viene acelerando enormemente en estos últimos tiempos, muchas transnacionales están adquiriendo en forma creciente empresas nacionales que se dedicaban al procesamiento industrial en la cadenas agroalimentarias: los frigoríficos, las arroceras, la celulosa, los lácteos, la cerveza, las galletitas, los panificados, y podríamos seguir con prácticamente todos los rubros? Desgraciadamente, todo indica que no lo fuéramos, que no nos diéramos cuenta que de este modo estamos arraigando sólidamente el sistema que siempre combatimos, que  por esta vía estamos eternizando la dependencia que cada vez nos aleja más de nuestra segunda independencia. Es penoso que sean nuestros gobiernos de izquierda quienes permitan esto.

Uruguay: ¿desarrollo forestal o republiqueta eucaliptera?  Tan sólo detengámonos por un instante en un caso de inversión extranjera bien conocido (sobre todo por la controversia que ha provocado entre Uruguay y Argentina), para ejemplificar mucho de esto que hemos dicho: la instalación de la planta de celulosa de Botnia en Fray Bentos.

Pero antes de pasar a esto, debemos hacer un poco de historia acerca del boom forestal que se dio por estos países a fines de los 80’, impulsado básicamente a instancias del Banco Mundial quien decididamente promovió estos emprendimientos. La razón era más que obvia: la producción forestal en el Primer Mundo se estaba agotando y resultaba mucho más rentable y productivo “trasladarlas” a las ricas praderas del Tercer Mundo. Una vez crecidos los árboles, los dueños del negocio, desde los países centrales, instalarían sus nuevas fábricas de celulosa en nuestros países y todo seguiría marchando sobre ruedas, como siempre, por lo menos para ellos. Tanto fue así que, en general, los incentivos que se dieron en el Conosur a estos emprendimientos fueron muy generosos, a pesar de que vivíamos en  pleno auge del neoliberalismo.

En Uruguay, concretamente, la ley para el desarrollo forestal obligó al Estado a brindar cuantiosas subvenciones a los nuevos productores forestales. Fue así como el pueblo uruguayo terminó pagando (en un absurdo de la lógica capitalista tercermundista que ha ocurrido tantas veces)  subsidios a transnacionales que facturan cientos de veces el PBI de Uruguay, como ocurrió con las miles de hectáreas de eucaliptos que plantó la Shell (que luego vendió porque se retiró del país), o con las 125.000 que posee el gigante forestal norteamericano Weyerhaeuser, o con las 55.000 que posee Ence (española) que está asociada a Stora Enso (la primera productora forestal a nivel mundial de origen sueco) , o con las 35.000 de la propia Botnia, o con las 40.000 que poseen algunas empresas chilenas filiales de transnacionales que ya operan desde hace buen tiempo en el país trasandino (1). Y  a todo esto, como es lógico, se asocia el grave problema de la concentración en la tenencia de la tierra y su extranjerización a manos de estas multinacionales, que ya de por sí es todo un tema, pero que en esta ocasión, simplemente lo mencionamos al pasar.

Haciendo las cuentas que no nos dan los números. Pues bien, Botnia es parte de la multinacional forestal finlandesa Metsäliitto  (segunda en importancia a nivel europeo), que arribó al Uruguay para concretar la mayor inversión jamás recibida por este país en su historia: 1.200 millones de dólares para construir una planta de celulosa que ya está funcionando. Dejando de lado todos los temas ambientales (que no hacen a estas líneas y que ya han sido discutidos hasta el hartazgo), dediquémonos a debatir lo esencial: la conveniencia o no de tal inversión para Uruguay. A primera vista 1.200 millones de dólares para un país pequeño parece mucho dinero. Pero hilemos un poco más fino: en esa cifra se incluyen U$S 700 millones en maquinarias (según datos oficiales de Botnia),  que lógicamente vienen de Finlandia y una vez concluida la vida útil de la planta volverán a su lugar de origen, por lo tanto, el verdadero efecto real de la inversión sobre la economía uruguaya se reduciría a unos U$S 500 millones (y a esa cifra todavía habría que deducirle todos los pagos a empresas internacionales que nada le han dejado a Uruguay, por ejemplo, los fletes transoceánicos, los seguros internacionales, etc.). En definitiva, si no nos hacemos trampas al solitario, “la más grande de todas las inversiones”, quedaría reducida a los costos de la construcción de la planta. 

 Ahora, ya que somos tan generosos con este tipo de inversiones, sigámoslo siendo a la hora de sacar cuentas y tomemos como ingresos reales para el Uruguay (aunque no lo sean) los tan mentados U$S 1.200 millones. Así y todo, descontando totalmente esa cifra,  finalizada la vida útil de la planta que se estima en 20 años, Botnia habrá conseguido nada menos que U$S 5.600 millones de ganancias (2). El único beneficio que obtendría Uruguay durante todo este tiempo (ya que la planta opera en zona franca por lo que no paga ningún tipo de impuestos, y además, sólo cuenta con 220 empleados) serían unos U$S 80 millones anuales, sobre todo devengados en los gastos de transporte locales (monto que, todavía, no sabemos si compensará el deterioro ocasionado en las carreteras por el intenso uso de las mismas con tránsito pesado). Sin duda, un negocio redondo para Botnia y para todas las demás fábricas de pasta de celulosa del Primer Mundo que ya se han instalado en nuestras tierras, y seguramente también, para las que muy pronto vendrán (sólo en Uruguay, y por ahora, se proyectan cuatro más).

 A modo de resumen, entonces, a Uruguay, gracias a esta “tan beneficiosa inversión” le quedarán U$S 5.600 millones menos de sus riquezas, el esqueleto de otra fábrica vacía y miles de hectáreas de tierras yermas y llenas de troncos de eucaliptos ralos. 

 A pesar de todo lo dicho, aceptemos el beneficio de la duda y supongamos que sí, que somos nosotros los completamente equivocados, que nuestros gobiernos progresistas van por el camino correcto, que en realidad la benefactora inversión extranjera llega a nosotros para ser la palanca de nuestro desarrollo como siempre se dijo que lo hará, que el derrame tecnológico viene de la mano del capital foráneo en una incontenible cascada que no podemos parar, como queda claro cada vez que plantamos una semilla transgénica aplicando los adelantos científicos del Primer Mundo, o que la modernidad la alcanzaremos cuando estos emprendimientos extranjeros, como los forestales, crezcan y nosotros con ellos, aunque sea a costa de expulsar de sus tierras ancestrales a los mapuches o explotar a nuestros suelos. Ahora, si esto no es así, y tenemos razón, mejor que no imaginemos todo lo que nos pueda deparar el otro gran pilar que define a un gobierno de izquierda: la distribución de la riqueza. 

Los ricos más ricos y los pobres, pobres como siempre. Cabe que nos preguntemos, entonces, ¿qué ha pasado con este tema durante estos últimos años en los países del Conosur? Es sabido que Brasil, históricamente, ha tenido una de las distribuciones del ingreso más injustas, no sólo de América Latina, sino del Mundo. Chile, gracias a Pinochet y a su política económica, no le ha ido en zaga. En cambio, tanto Uruguay como Argentina, hasta la década del 50’ y en menor medida en los 60’, habían contado con una distribución un poco más equitativa por el peso que en el ingreso tenían los salarios. Hubo que imponer cruentas dictaduras en ambas márgenes del Plata, y la implantación por más de 30 años del modelo neoliberal, para que nuestro retroceso sea tal que hoy, le andemos pisando los talones a nuestros hermanos norteños y trasandinos.

Por lo tanto, corresponde que intentemos ver cuánto se ha mejorado en este sentido. Y lamentablemente debemos decir que ha sido muy poco. En todo este tiempo la distribución de la riqueza en los países del Conosur ha seguido manteniendo su sesgo regresivo. Los más ricos siguen acumulando la parte del león del crecimiento de nuestras economías, mientras que los más pobres siguen manteniendo su exigua participación en el ingreso casi sin cambios, aún y a pesar de los planes asistencialistas. Planes que, si bien son muy importantes para amplios sectores de la población, no han conseguido revertir esa situación, porque en definitiva, son lo que son: planes asistencialistas que dan un paliativo para sobrellevar la indigencia, pero que para nada atacan a ninguna de sus causas profundas.    

Y que sea así realmente nos disgusta. No ha sido siempre la izquierda la que ha sostenido que la pobreza sólo puede erradicarse definitivamente con herramientas que dignifiquen, que integren, que den trabajo decoroso, que busquen soluciones autogestionarias, que creen cooperativas productivas, que incluyan a los más desplazados en entramados sociales formales, que no sean meras dádivas. ¿Acaso no nos opusimos desde que tenemos memoria a la “ayuda” que convalida la pobreza y que deja tranquila a nuestras conciencias? ¿No es eso lo que estamos haciendo con todos estos planes?  Si no es así, que nos demuestren lo contrario.

 Aunque nos duela en el alma, a esta altura ya estamos completamente convencidos: los Gobiernos de Izquierda del Conosur han concretado muy pocas de las transformaciones que les debían a sus pueblos de acuerdo a lo que nuestra tradición e historia mandan. La Izquierda latinoamericana nunca podrá ser una izquierda aggiornada, y nuestro desarrollo nunca se podrá lograr dentro del capitalismo, ¿tendremos que esperar 200 años más para darnos cuenta de esto? 

(1) Forestación en el Uruguay – Realidad Económica 215: “La forestación en debate. Inversión extranjera e impacto territorial en el Uruguay” Raquel M. Alvarado.

(2) ¿Cuánto ganará Botnia? Gustavo Melazzi; William Yohai. Red de Economistas de Izquierda del Uruguay (REDIU).

José Miguel García

jomigarcia@hotmail.com

http://jomigarcia.blogcindario.com/

http://blogs.montevideo.com.uy/bloghome_705_1_1.html


“La cacique historia de un pequeño fascista contra los Mejía Godoy” Por: Juan Carlos Ruiz

julio 19, 2008

 

Esta mañana desperté preguntándome en qué mundo vivimos, y si acaso el siglo XXI  había llegado a la Nicaragua del dictador Ortega o yo había tenido una mala pesadilla. Y no, mi subconsciente no me traiciona. La cuestión de fondo es que no hay peor autoritarismo que el que ejercen aquellos pequeños fascistas que un día tomaron la bandera de la libertad en defensa de los más desfavorecidos, para revolucionar sus estados y luego darle la patada en el culo al pueblo llano. Y en esas estamos, con el cuestionado presidente nicaragüense, que cuando no sabe cómo afrontar la triste realidad de su país – porque ya son muchos los sectores de la sociedad que le apuntan con el dedo- entonces desvía la opinión pública echando, a los pies de los caballos, a aquellos que disienten de su bochornoso chiringuito político y personal. Claro, esto, dicho desde el otro lado del charco, desde la hermana España –para mi nunca fue la madre patria de nadie- puede sonar intrascendente, pero no lo es. Y no lo es porque que viste y calza no sólo conoce un poquito la realidad nicaragüense, sino que además atesora algunos buenos amigos en ese bendito país. Y esto escuece más.

Por tanto, voy a intentar hacer un ejercicio de objetividad para contarles la sensación que uno tiene cuando todo un Estado, como una catedral de grande- que hace falta tener lo que hay que tener- se abalanza contra unos hombres, cuyo único delito ha sido cantarle a la vida, crear, reivindicar y, por supuesto, defender legalmente su obra, como haría cualquier otro artista con dos dedos de frente. Esto, cuanto menos, es una provocación y un intento de marear la perdiz. Porque no hay que perder de vista que cada cual es libre y señor de ceder su mensaje intelectual para el uso común, hasta que ese USO común se convierte en ABUSO por parte del poder establecido, que es algo completamente distinto.

Que el patrimonio artístico de los Mejía Godoy haya sido asumido por el pueblo, como cancionero de lucha durante décadas, no significa que no tenga dueños universales. En este caso, mis admirados Carlos y Luís Enrique. Que la afinidad política les llevara a ceder su obra para uso público en un momento determinado de la Historia de Nicaragua, no le da potestad alguna al señor Daniel Ortega para reivindicar legalmente un patrimonio que no le corresponde. Por eso, estaría más guapo con la boca callada. Sería conveniente que asumiera que en la vida y en la carrera política hay momentos de desencuentro, y cada cual  es libre de hacer lo que le venga en gana con sus ideas y su obra.  Y esto es lo que sucede con los Mejía Godoy, que cuando han decidido desautorizar la reproducción de sus músicas por parte de varios medios de comunicación -afines al Gobierno de Nicaragua- y al propio aparato del señor Daniel Ortega, se ha formado este escándalo absurdo.

Pero, ¿qué ha sucedido para que se produzca este desaguisado? Es sencillo, alguien que ha conseguido llevar al pueblo de Nicaragua al precipicio, entre corruptelas, caciquismo, capítulos que le colocan en la presunción de numerosos delitos y cuestiones personales de baja estopa NO se merece ni un segundo más de apoyo. Si esto hubiera ocurrido en España, el señor Daniel Ortega hubiera durado en el poder menos que un caramelo a la puerta de una escuela. De modo que ya no vale soliviantarse ni decir: ¡a mi, a mi me hacen esto, ahora! En política no sirve el victimismo. Hay que pensar las cosas antes de hacerlas, ser lo suficientemente humilde para realizar un ejercicio de autocrítica y dar respuesta a los ciudadanos y ciudadanas que han depositado su confianza en las urnas para que el señor Daniel Ortega esté hoy donde está. Mi intuición me dice que por poco tiempo.

Si cuestionable es todo el capítulo en sí, más censurable es todavía la actitud hipócrita de los medios de comunicación que jalean en Managua al eterno dictador y aquellos colegas periodistas que no son capaces de aceptar las disculpas de Carlos Mejía Godoy por el incidente protagonizado, tras la provocación que sufrió días pasados cuando una multitud de perros hambrientos se encargó de caldear el ambiente con improperios. ¿Quién no perdería la paciencia en una situación tal? ¡Por el amor de Dios! ¿Se imaginan al señor Daniel Ortega sin su guardia pretoriana siendo atacado y agredido por una masa de ciudadanos y ciudadanas? ¿Verdad que no? Pues ahí reside la diferencia. Los tiempos han cambiado, la revolución pasó, los fusiles cayeron al suelo, y ahora toca trabajar en serio por levantar Nicaragua, sin la sombra del pequeño fascista Ortega, que al final es el máximo responsable de cuanto está sucediendo alrededor de unos artistas que deberían tener un monumento en plena Managua.

¿Quién es Nelson Hurtado en Nicaragua?¿un PERIOLISTO del Canal 4 pagado por Daniel Ortega? ¡Vaya, qué gran hazaña! En España llamamos PERIOLISTOS a aquellos colegas que más que periodistas serios se creen jueces y todo lo saben, cuando no saben nada. Y las imágenes en Youtube del señor Nelson Hurtado me dan tristeza. Porque los periodistas de verdad no estamos para linchar a nadie. Como profesional de la comunicación no me entra en la cabeza. Los profesionales del periodismo serio estamos para informar, no para animar a una masa de ciudadanos manipulados contra dos personas indefensas. Por tanto, el cambio que necesita Nicaragua pasa también  por que haya menos Nelsons Hurtados , que no hacen ningún favor ni a la sociedad, ni a la profesión. Y siento no ser corporativista. No lo he sido nunca en mi país y menos lo voy a ser en el ajeno.    

Ahora corresponde levantar Nicaragua, sanear la clase política, la economía, promover la creación de empresas, aplicar la innovación como concepto de cambio, incentivar la educación, apostar por una sanidad con garantías, crear redes sociales que apuesten por el cambio, recuperar las relaciones exteriores y otras tantas cosas que los nicas están pidiendo a gritos. Nicaragua no puede permitirse reescribir de nuevo la cacique historia del pequeño fascista. No, por favor…

Juan Carlos Ruiz

Periodista y escritor

Cofundador y miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra

info@juancarlosruiz.net

 


“Postalita al Procurador que procura enredar las cosas” Por: Luís Enrique Mejía Godoy

julio 18, 2008

 

El Nuevo Diario

Luis Enrique Mejía Godoy Fuente: El Nuevo Diario

 

«El arte es una antigua manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros»
(Definición de la Real Academia Española de la Lengua.)

Leyendo en la página web de La Primerísima, un artículo de la Agencia Notimex en Managua del 10 de julio del presente año, me doy cuenta que nuestro país no es solo el más surrealista del tercer mundo, sino que, además, los personajes públicos contribuyen grandemente a que, en el extranjero nos tomen como un país producto de la ficción.

Dice el artículo en mención que el “Procurador cree que música de Mejía es patrimonio nacional…” Menos mal que solo cree. Y sigue diciendo el articulista que el Sr. Procurador expresa que “la ley de Derechos de Autor, consigna derechos de los artistas y establece excepciones cuando se convierten en patrimonio nacional, que sería el caso de la música del cantautor nicaragüense”.

Primera pregunta: Desde cuándo las canciones de Carlos Mejía Godoy han sido declaradas Patrimonio Nacional? Por qué esa iniciativa se da, precisamente, cuando se produce la actual coyuntura del reclamo de nuestros Derechos de Autor? Por qué no se ha declarado nunca Patrimonio Nacional la obra de José de la Cruz Mena, Vega Matus, Luis Delgadillo, Camilo Zapata, Justo Santos, Erwin Krüger, solo para mencionar algunos de los grandes compositores de nuestro país? Se trata de un reconocimiento y protección de la obra o se trata de una manipulación para declararlas de “dominio público” y así confiscar nuestras canciones y sacarle provecho como lo ha venido haciendo el pirateo gubernamental?

Solo por aclaración, explico que el reclamo y la demanda no es solo contra el Partido en el Gobierno, o el Gobierno del partido, si no, también contra Radio Ya y Canal 4TV. empresas y propiedades privadas del partido FSLN que no han acatado la prohibición y desautorización de Los Mejía Godoy de utilizar su obra musical.

En otro párrafo del artículo, el Sr. Procurador de la República, el Dr. Hernán Estrada, con pleno desconocimiento de lo que habla, afirma que “las canciones son parte del folklore nicaragüense, parte del acervo cultural, de la historia, y como tal, el folklore está protegido por la Ley de Derechos de Autor y pertenecen al pueblo nicaragüense…! Es decir, al Pueblo Presidente.

Para su conocimiento, Dr. Estrada, la palabra Folklore fue creada por el arqueólogo Williams John Thoms, quien la propuso a la revista inglesa Athenaeum en 1846. Su reconocimiento oficial sólo se logró a partir de 1878, cuando es fundada en Londres la Folklore Society. Desde entonces es aceptada universalmente por los estudiosos de la nueva ciencia que tiene por objeto de estudio la cultura tradicional del pueblo… Sin embargo, antes de la creación de esta palabra, ya existía el folklore como obra anónima del pueblo en permanente cambio y transformación.

Con todo respeto señor Procurador, usted sabe bien que su posición está “por lo aguacates” y esta expresión popular si es folklórica. La Ley Nicaragüense de Derechos de Autor que no es muy distinta de la Ley Mexicana, Chilena, Española, Venezolana o Costarricense, que dice entre otras cosas, ” El autor es el único, primigenio y perpetuo titular de los derechos morales sobre las obras de su creación. Y el derecho moral se considera unido al autor y es inalienable, imprescriptible, irrenunciable e inembargable…” Queda claro?

Por si queda alguna duda, solo a manera de ejemplo, me pregunto, acaso la obra musical de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Rubén Fuentes, Juan Gabriel, etc. etc. ha sido declarada patrimonio nacional o folklore de México, con todo lo que representa para la identidad de este pueblo hermano? O los derechos autorales no los tienen los herederos de estos creadores?

Estimado Sr. Procurador, debería, como profesional del gobierno, procurar no enredar más las cosas como están. No crea que en este paisito se sigue creyendo que el tuerto sigue siendo el rey.

Por último, sería sano, para contribuir a un mejor entendimiento del tema, recordar que “para llegar la humanidad al desarrollo en que actualmente se encuentra en la transmisión de la cultura y el conocimiento, se inició un proceso de transformación a partir de la producción de los más elementales medios de expresión” entre los cuales se encuentra la composición de textos con música, es decir, de canciones.

Espero que tampoco confunda canción folklórica con canto regional ni canto criollo con canto chapiollo, ni canción testimonial con canto tradicional, mucho menos canción revolucionaria con canto colectivo… o confiscable.

No quería dejar de recordar lo que del Dr. Bayardo Izabá, Director del CENIDIH, expresó hace unos días que “La usurpación de las melodías del cantautor Carlos Mejía Godoy viene a confirmar que el derecho más violentado en nuestro país es el de la seguridad jurídica”, ante la rebeldía gubernamental a cumplir con la Ley de Derechos de Autor.

Cada vez estoy más convencido de que nos urge organizar un DEBATE amplio en el que participen artistas, creadores, productores, intelectuales y los que estén interesados, a favor o en contra, de estos derechos. Yo estoy dispuesto a participar para exponer mis puntos de vista. O por lo menos, “procuraré…”

Luis Enrique Mejía Godoy
Managua, Nicaragua.

Año del Noveno Aniversario de la creación de la Ley de Derechos de autor y Derechos conexos”, publicada el 31 de agosto de 1999.


En el mes de la Revolución: Los pájaros y Dora María Téllez

julio 18, 2008
 

LOS PÁJAROS
(Fernando Valverde)

Los niños de Managua venden pájaros. 

Saben cantar canciones en medio del invierno,
no conocen el frío,
imaginan la nieve como un momento hermoso
imposible en sus vidas,
conocen el temblor bajo los pies,
cuentan historias tristes mientras la gente huye,
hacen cantar sus pájaros de barro,
hacen sonar el viento como quien pide ayuda
en medio de un naufragio.

Pero todo es naufragio.

Los ahogados, sentados en las plazas,
reconocen la paz que el tiempo ha sometido
con balas que mordieron las espaldas
de algunos hombres tristes.

Los niños de Managua sueñan con ser pelícanos
y buscan un océano,
y golpean sus rostros contra el agua
hasta perder la vista.

Los niños de Managua
tienen las manos llenas de colores,
miran al cielo y vuelan hasta San Juan del Sur,
pierden el miedo al miedo,
logran ser como pájaros
que abandonan las manos de la muerte,
las sucias manos pobres del desierto.

Fernando Valverde nació en Granada el 9 de junio de 1980. Ha publicado varios libros de poemas entre los que destacan “Viento favorable”, finalista del premio hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez, “Madrugadas y Razones para huir de una ciudad con frío”, finalista del Fray Luis de León, que ha sido publicado por la editorial Visor. Con un conjunto de poemas de viaje titulado “La soledad del extranjero” obtuvo el premio Federico García Lorca de poesía. Fundador y director del Festival Internacional de Poesía de Granada junto a Daniel Rodríguez Moya, trabaja como periodista del diario EL PAÍS.

EL SUEÑO DE DORA MARÍA
(Vidaluz Meneses)
“Ví el escenario de mi muerte”
DMT 

Al quinto día, bajo el plástico negro, (techo de la casa del pobre), al filo de la madrugada, a Dora María la rozó el velo de la muerte, y tentada por tan dulce mortaja, extendió los brazos al infinito. Su cuerpo translúcido levitó y como un globo liberándose de los sacos de arena ascendió sobre las palmeras, bajo la tenue luz del amanecer.

Pero fueron miles los brazos que se alzaron entrelazados y formaron una inmensa red para cazar en el aire, a esta mariposa de luz que se extinguía en la distancia, y la retornaron a la rotonda, donde bandadas de palomas extendían sus alas azul y blanco saludando su regreso.

Así volvió al sitio donde había recuperado la esperanza y el sueño de un pueblo.

Vidaluz Meneses
Junio, 2008

Vidaluz Meneses nació el 28 de Mayo de 1944 en Matagalpa, Nicaragua. Es Vice Presidenta del Centro Nicaragüense de Escritores (CNE). Entre sus obras publicadas se encuentran: Llama Guardada, 1974 (Poesía); El aire que me llama, 1982 (Poesía); Llama en el aire (Antología Poética, 1974-1990); Todo es igual y distinto (2002, editado por el Centro Nicaragüense de Escritores), y Sonreír cuando los ojos están serios (Selección de poemas, 2006). También es co-editora de “Literatura para Niños en Nicaragua”(Distribuidora Cultural, 1995); y Co-editora con el poeta Juan Carlos Vilchez de la antología “Nicaragua en las redes de la Poesía (Anamá Ediciones, 2008).


TROPEL CONFUSO
(Sin pretensión de ufanía, a esa mujer de historia viva, Dora María Téllez) –
Carlos Calero- 

I

Nicaragua se lanza en tropel confuso a la inversa, su pesimismo levanta ceniza y latidos, salta sobre la plaga del demonio y sus festejos; el aire no es el espíritu y las ondas del azufre carcomen las ciudades,

II

se desgarra una bandera según el ojo de quien la vea, explotan las roconolas del nocturno en las celebraciones de lo que fue la guerra, crece la defecación mental con avaricia y los mastines; no hay retrete para excretar maldiciones del intestino, crecen círculos de brujerías con sapos y muñecos del político culpable, con extraviada Llorona que teme a las ciudades, a las cadenas del cadejo y su propia leyenda con el tufo a desolación en la desmemoria;

III

tufo a cabanga, tufo del defalco insinuado en las cortes legales, tufo al dólar y encerronas, santo y seña de embajadores cada víspera de las votaciones, semántica del patrimonio nacional con altavoz y sarna que levanta llagas, y desgaja molares niños a la sombra del espinazo descoyuntado y parálisis; y nos atacan las moscas peludas en los mercados, la Internet exhibe una sábana de baypases con niña prostituida y besada por el viento de la noche y el lago, cuando esgrime cuchillos el que muere y no olvida el tamaño de su cruz para atravesarla sobre las calles;

IV

no se sonrojan las planas ni políticos del celuloide para el mega-mercado democrático en el extranjero;

V

Nicaragua levanta ortigas en su laberinto azul y descreído, saca lágrimas con el altar de sus costumbres; huye de su propia sombra y el séquito de agüizotes que transitan desde el cementerio… es el alba y un tufo de huesos con el humo de héroes borrados de las paredes;

VI

Semana Santa habla del silencio que duele, de un barranco y nuestras marimbas, la pitahaya con todo el dolor virgen dentro del lago y su soledad que se hace poema.

VII

Los espejos oculares miran historias desde la calle, rompen lunas traicionadas que van y vienen para azuzar los insomnios; luna que deja sin rostro a las ánimas extraviadas frente a la catedral en Managua; y mienten con voz ajena para que las imitemos, y nos volvamos pedagogos de la sordera; del cuchillo esquirlado, o quien huye de los güegüenses y carne en los ganchos de hierro devorado por los pobres, o de los que patrocinan la abulia con auto-devoraciones, o descargan su propio olvido sobre el paso siniestro de los sarcófagos; y, por último, honrando las paradojas ponen chile y sal en el ojo de quien resucita para que despertemos y nos juntemos con el aire, atando al grito los poemas, estridente vocinglero y como ipegüe nos volvemos alegres.

Carlos Calero nace el 9 de agosto de 1953, Masaya, Nicaragua, en el legendario barrio de Monimbó. Trabajó en los Talleres de Poesía en el Ministerio de Cultura a la par del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal. Ha publicado los títulos de poesía “El Humano Oficio”, “La Costumbre del Reflejo”, “Paradojas de la mandíbula” y, recientemente, “Arquitecturas de la sospecha”. Recientemente se hizo un estudio acerca de su poesía (Del exteriorismo al erotismo en la poesía de Carlos Calero) con grado de maestría en la Universidad de Costa Rica.


JAURIA
(Rafael Mitre)
 

Mirar por la ventana es tocar recuerdos,
sobarlos como gatos en las piernas y soñar púas.
La angustia le pone cuatro paredes, un techo y un piso a los cambios
mientras gira una corriente de aire que se filtra por una oquedad.
Parecen saltar perros por un pedazo de muerte:
es un teléfono,
una calle recién pavimentada con la espera,
ella partiendo cebollas con sus ojos en una ventana.
Estos perros parecen saltar a ratos y desesperarse
ladrando en el idioma de un hombre sin piel.
Allá (donde acaso miramos
con la esperanza de hacernos ahogar) el sol se mata
llenado de tifus los alrededores.

Rafael Mitre (Seudónimo de Rafael Benavente) poeta y subdirector de “Tarantella Literaria”. Sus poemas aparecen dispersos en los suplementos literarios de La Prensa y Nuevo Diario, y en las antologías “Cruce de Poesía” (antología binacional) y “Poetas Novísimos del Tercer Milenio” ambas de editorial 400 elefantes, y en una muestra de poesía, “Poetas Pequeños Dioses”, de leteo ediciones. Actualmente prepara actualmente un libro de poemas.