La RIET estrena su nueva plataforma www.escritoresporlatierra.org

octubre 15, 2008

Próximamente, toda la información puntual que les brinda desde este blog la RIET (Red Internacional de Escritores por la Tierra) será alojada en el nuevo dominio que Mare Terra Fundació Mediterrània ha creado a tal efecto. De esta forma, el acceso a la amplia  documentación de la RIET será más operativo.

De forma progresiva, todos los posts publicados, hasta el momento, migrarán a www.escritoresporlatierra.org, enlace ya activo y que les invitamos a visitar.


Nace Milenium RADIO, un proyecto “on line”que apuesta por el medio ambiente y la justicia social.

septiembre 22, 2008

La fuerza que nos une…

La iniciativa, dirigida por el periodista ambiental y escritor Juan Carlos Ruiz, cofundador y miembro de la RIET, persigue crear una red de comunicadores para el desarrollo de habla hispana.

Santander, 22 de Septiembre 2008.

La era de las nuevas tecnologías ha globalizado nuestras vidas, pero también ha contribuido a democratizar  la comunicación entre los ciudadanos. Nuestros mensajes, nuestras inquietudes, nuestras esperanzas o nuestras preocupaciones llegan a cualquier latitud del mundo en tiempo real. Este avance y la incursión de la radio digital hacían necesario el nacimiento de un medio especializado capaz de reunir sinergias en torno a los grandes temas de debate que nos ocupan hoy día. Así surgió Milenium RADIO, un proyecto participativo, abierto a ciudadanos y organizaciones sensibilizados con los grandes retos a los que se enfrenta nuestro planeta.

Comunicadores en red

Desarrollado por Transitus Comunicación desde Santander, España, y liderado por el periodista ambiental, guionista y presentador de radio y televisión Juan Carlos Ruiz, el principal objetivo de Milenium RADIO es crear una red de comunicadores “on line” de habla hispana que, valiéndose del enorme poder de la palabra, afronten la apasionante aventura de transmitir las realidades de sus países de origen.

“Queremos crear un feedback que nos ayude a comprender esas realidades, a emprender un acercamiento a los problemas que nos unen, salvando la idiosincrasia de cada nación, y a buscar soluciones en aras de un desarrollo sostenible y equilibrado entre el norte y el sur. Tenemos herramientas y voluntad suficientes para conseguirlo. Por eso nuestro lema -y esperamos que a partir de hoy también sea el de muchos amigos de Milenium Radio- es La fuerza que no une”, explica Juan Carlos Ruiz.

Milenium RADIO es una plataforma que canaliza contenidos asociados a temáticas relacionadas con medio ambiente, cooperación, desarrollo, derechos humanos, justicia social, movimientos ciudadanos y todo tipo de proyectos culturales  conceptualizados en este marco (música, pintura, literatura, documentales, videoarte…).

Milenium RADIO facilita su humilde infraestructura -porque este proyecto nace con más voluntad que no grandes medios- para la transmisión de información y conocimiento. Por ello, cualquier iniciativa al respecto que esté desarrollándose en otros lugares del mundo resulta del interés editorial para nuestra emisora”, dice su creador y director.

Una programación especializada

La programación de Milenium RADIO, en emisión 24 horas, se asienta sobre tres pilares: información, divulgación y entretenimiento, pero en todo caso lejos del concepto comercial que persiguen las emisoras de radio convencionales.

Programas informativos, reportajes, entrevistas, microespacios y una selección musical que destaca por sus estilos (new age, étnico, jazz, clásica, chillout o autor) componen la parrilla de Milenium RADIO.

Cómo escuchar Milenium RADIO

Milenium RADIO dispone de un dirección en Internet http://mileniumradio.es.tl, que en breve migrará a http://www.mileniumradio.es, a través de la que es posible recibir la señal de su programación. Asimismo, los oyentes pueden debatir sobre los diversos temas que aborda el canal mediante un foro abierto a tal efecto. También es posible repasar algunas de las noticias más importantes relacionadas con el medio ambiente y la justicia social.

La plataforma on line de Milenium Radio, de uso muy sencillo, está abierta a aquellas organizaciones y ciudadanos que deseen transmitir información sobre sus proyectos e iniciativas, agregar sus enlaces de páginas y otras utilidades básicas.

Para completar la comunicación directa con los oyentes se ha habilitado una dirección de correo inicial mileniumradio@hotmail.com para aprovechar las excelentes oportunidades que ofrece el servicio de mensajería de MSN, aplicado al modelo de radio virtual.


Cuento “Jardín con higuera. Y una Coca fuera de serie” Por: Gisella Evangelisti

diciembre 17, 2007

 higuera.jpg

Hola amigos, soy María Heise, 80 años, de origen italiano, apellido alemán, y corazón peruano. Con doctorado en los sonetos de Shakespeare, vendí zumos de frutas en una feria agropecuaria en Berlín. Pasé los años más turbulentos de mi vida en un tranquilo matrimonio burgués, en Alemania, y los más felices, en una cabaña cerca de un río torrentoso río amazónico, entre gente que dicen salvaje: mis hermanos los indígenas Asháninka.  Y cuando los defino “felices” no quiero decir que los pasé bordando, como mi abuela marquesa, sino con emociones de alto voltaje, en vivo y directo.  Una vez  estuve a punto de ser ejecutada por una columna de senderistas, otra fui encerrada en una cárcelPero esto, quien quiera, podrá leerlo en mis memorias, (que se publicarán pronto): ahora, simplemente, quiero hablarles del jardincito que rodea mi casa, en un barrio residencial de Lima, donde vivo con mi hijo y mi nuera, mis dos preciosas nietas, un perro (Sigmund Freud), una gata (Marylin Monroe) y una señora regañona, con una gran personalidad.

No es ningún Jardín de Babilonia, ni el de los Cerezos de Cekhov, mi pequeño jardín con hibiscos, geranios y jazmines: sólo un infinitesimal punto verde, visto desde un avión, pero nos hace sentir afortunados como príncipes, dándonos un respiro en la asfixiante humareda negra del tráfico de Lima. Al centro hay una gran higuera, agitada por los acoplamientos primaverales de las palomas. Cuando alguna muere o cae debilitada, el día siguiente, de ella no queda ni rastro. Premeditadamente, sin desperdiciar ni una pluma, se la traga la tortuga que un amigo ashaninka me regaló en uno de mis últimos viajes.               

Bajo la higuera, en la buena temporada, invito a mis coloridos huéspedes multiétnicos, de razas y países diversos, con quienes nos entretenemos en animadas veladas. Los huéspedes son observados por el ojo crítico de la señora regañona, que lanza sus reclamos, entre un discurso y otro, esperando que alguien se acuerde de darle su parte de espagueti. Ella los agarra rápida con sus manos, oops, quiero decir con sus patitas. ¿Quién es esta señora que no se deja pasar desapercibida? Ah, me había olvidado de contarles que en un viaje a Madre de Dios, en la selva colindante con Bolivia,  un viejo chamán me dejó en recuerdo este simpático ejemplar de Amazona aurora, nombre científico de la lora, que se volvió de inmediato una persona más de la familia. Pues no sólo saluda con un  “Hola Hola” a todos, sino sabe silbar como Klaus, reír como mis nietas, toser como yo, ladrar como Sigmund. Cada vez es más capaz de confundirnos con su asombrosa habilidad en reproducir sonidos. Hay sólo un par de cosas que, y lo digo con orgullo, la Coca logra hacer conmigo, y sólo CONMIGO.

Una es ronronear tiernamente como un gato cuando, al regresar de mis viajes, voy a contarle mis hazañas. Ella me mira ampliando y disminuyendo su pupila, como si fuera el objetivo de una cámara, mientras me escucha. (¿Estás loca María? Puede ser, pero la Coca me escucha, repito, aunque no sepa lo que pasa en su cabecita).

La otra es que es capaz de integrar con sonidos que se insertan perfectamente, dando un toque surreal a alguna canción que canto. Comencé con una vieja y facilísima canción italiana: Con ventiquattromila baciiii… (la Coca se insertó con sonido parecido a un: yé yé) ….oggi saprai cos´é l’amoreee  (la Coca:… uó uó), o sea que las dos funcionamos como una verdadera banda musical.

Lo más divertido es que la Coca, no sólo emite sonidos siguiendo perfectamente el ritmo de la pieza musical, sino que participa en ella con todo el cuerpo. Hincha todas las plumas, vibra y ríe a su manera, y se nota que goza estupendamente. ¿Más por la música o por las palabras? ¿Quién sabe? Debo seguir investigando más. ¿No será una Coca romántica que se emociona con el recuerdo de ventiquattromila baci, que algún loro enamorado le dio en unas inolvidables tardes en la selva de Madre de Dios?

A veces, en uno de esos blanquinosos domingos limeños, me pongo bajo la higuera a revisar algún metro cúbico de revistas acumuladas, para buscar pequeños o grandes eventos confortantes. Hay que tener paciencia, driblando entre titulares dedicados a atentados, políticos corruptos, tsunamis…. Lamentablemente los medios de prensa nos han acostumbrado a considerar noticia cuando se descuartiza, grita, bombardea e impone, no cuando se negocia o se encuentra la solución de los problemas. Pero, siempre algo se encuentra. 

 -Mira acá…”, comenté un día, en broma, a la Coca que, apoyada en la silla a mi lado, comía con gozosa lentitud un trocito de plátano. -Esto se refiere a tu tierra…

La Coca amplió y cerró el tamaño de su pupila para dar a entender  que  me estaba escuchando, y retomó su apreciado desayuno. La noticia se refería  a  Madre de Dios, tierra de oro, caoba y castaña, y actual perla del ecoturismo.

“Madre de Dios, un trascendente encuentro…”, comencé a leer en voz alta, en un artículo del junio del 2005,  acompañado por la gran foto de dos hombres acalorados, que cortaban una cinta sobre un puente en Asís, Acre, Brasil.

Un letrero avisa que estamos a una distancia de 1470 Km. del Océano Pacífico, y 3968 del Atlántico”, seguía el artículo. “Se brinda con caipirinha y pisco sour, cerveja Antártica y Pilsen Callao. Qué viva, aplausos. Los hombres se llaman Alejandro Toledo y Luiz Inácio Lula da Silva.  El presidente del Perú ha encontrado los 900 millones de dólares para operativizar la construcción de la Carretera Interoceánica, ya terminada en el lado brasileño, inaugurando el Puente de la Integración en el río Acre.  La carretera facilitará la comunicación entre los tres países fronterizos, Brasil, Perú y Bolivia, y más adelante, el comercio con Asia. Se prevé que la región peruana de Madre de Dios, tendrá cambios importantes, en los diez ecosistemas casi intactos que están entre la selva baja y las montañas de Cusco y Puno, en las ocho Zonas Reservadas de megadiversidad biológica, y en la vida de las comunidades indígenas o mestizas…” 

No, seguro que de aquí en adelante no será más la misma……Trabajo, trabajo, todos sueñan, y un dinerito para una cerveza en esas tórridas noches tropicales, pensé. Pero, habrá, y ¿cuánto costará al Perú esta cerveza, una vez construida la carretera?

Muchísimo, alertaban unos expertos en temas amazónicos, (en un recuadro más pequeño del artículo)  si no se definían de antemano reglas y planes de impacto ambiental.  Ya se sabía por experiencia, que abrir una carretera en la selva podía conllevar una versión lumpen de la modernización, con  invasión incontrolada de campesinos, madereros, mineros, con relativos conflictos, asesinatos y desplazamiento de indios, subempleo esclavizante, tráfico de drogas y armas, contrabando de animales, más prostitución de mujeres y niños, y otros tremendos etcétera. Al otro lado de la frontera peruana, en los años ochenta, el impacto de la deforestación (practicada usando también el napalm) por la construcción de la carretera Br 317 hacia Río Branco, (la que ahora se enlazaba con la Transoceánica), había sido tan brutal, que desde ese entonces el Banco Mundial había impuesto unos requisitos ambientales a los nuevos proyectos de desarrollo a financiar. Y también el Estado brasileño había comenzado a dotarse de medidas legales e institucionales para limitar los daños de la deforestación.

Por eso ahora,  en el tema ecológico, Brasil podría enseñar algo, seguía leyendo en el recuadro. Recientemente, Lula había varado un plan de desarrollo sostenible en un área correspondiente al 3% de la Amazonía, alquilando a privados, por cuarenta años, áreas boscosas, para que se extrajera madera de forma racional. Una Amazonia con los árboles de pie, era el sueño (nuestro sueño) de Chico Mendes, un ecologista del Acre, galardonado por las Naciones Unidas, pero asesinado en 1988 por latifundistas locales de la Uniao Democrática Ruralista, (la organización de fazenderos que practicaba la democracia a tiros)….

Hmm.  Me quedé pensativa. Como tantas veces, se podía intentar conjugar esperanzas de bienestar con respeto ambiental. O terminar con estos preciosos bosques primarios, como se había hecho en Chile para fabricar papel higiénico…

“¿Te vendría bien que se arrase tu espléndida selva de Madre de Dios para tener más y más papel higiénico, Coca?”

“¡Hola!”, respondió ella mirándome un rato con su pupila metafísica. Y se dirigió hasta el prado del jardincito, tumbándose en la hierba.

-¿Qué haces, echada boca arriba?- le pregunté. Nunca la había visto en esta rara posición felina.

–No te preocupes-, sentí en algún rincón de mí.- El cielo de la Amazonía no se derrumbará: sostendré yo, su bóveda celeste. Con mis patitas. 

Autora: Gisella Evangelisti (madre de nuestra querida Azzurra Carpo)