¡Qué intervenga el poder! Por: Joaquín Araújo

Mayo 8, 2008

 

 

 

Reconozco que en los primeros momentos era partidario de los biocombustibles; casi sin reservas. Mi ingenuidad inicial llegó al extremo de imaginar que, además de aliviar al aire, tales cultivos podrían mejorar las economías rurales.

 

Una vez más se me olvidaban los listos, los que pueden convertir la violencia, la mezquindad, el hambre, lo sucio y lo feo en dinero. Los que, para mayor perversidad pueden destruir enormidades sin más arma que un teléfono o un ordenador. La distancia entre el que decide y el que padece sigue siendo lo que consigue más situaciones inhumanas y antinaturales que, por cierto, suelen coincidir.

 

Como los perfiles de lo peor que ahora mismo sucede están más que difundidos, sólo cabe especificar que buena parte de las estimaciones pueden quedarse tan cortas como las del gobierno y el maldito PIB. Porque no son los 100 millones de personas las que están retrocediendo hacia la pobreza externa; con facilidad podrían llegar a ser 300.

 

Al menos, si tenemos en cuenta que los analistas más finos consideran que por cada 1% de incremento del precio del cereal se condena a serias restricciones de alimento a 17 millones de personas. Como el aumento ronda ya, en prácticamente todo el planeta, el 20%, lo lógico es tener en cuenta la segunda cifra, que, por cierto, equivale a la población total de los Estados Unidos de América.

 

Los motivos de la superlativa inflación en los precios de los cereales son igualmente conocidos y, sin duda, indecentes. Porque nada más que pura especulación los guía. No es la transparencia del aire sino la opacidad del dinero lo que se busca. Porque lo menos grave que nos podría pasar es que se paren los motores. De ahí que podamos reclamar un intervencionismo.

 

Que las autoridades no se dediquen sólo al envío de limosnas urgentes para que se hagan aún más ricos los que controlan los mercados. Se trata de intervenir, de no consentir que el interés común sea hoy algo tan contaminado y amenazado como el aire.

 

Joaquín Araújo. Naturalista y escritor.

Más información: www.joaquinaraujo.com

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/ecologia.html


Nuevos convenios de cooperación en Centroamérica de Mediterrània-CIE

Abril 21, 2008

 

clickar para ampliarLa entidad colaborará en proyectos agroforestales y de comercio justo

Mediterrània-CIE ha firmado recientemente dos convenios para el desarrollo de proyectos agroforestales y de comercio justo en Centroamérica. Aprovechando su visita a El Salvador, el Área de Cooperación Internacional formalizó su colaboración con la FEPROAH (Federación de Productores Agroforestales de Honduras) y la Asociación Latinoamericana de Pequeños Caficultores - Frente Solidario.

El proyecto de FEPROAH consisten en la optimización del “Plan de Manejo Agroforestal”, dotando de un valor agregado a la materia prima obtenida a partir de la explotación planificada de la resina. La adquisición y gestión de maquinaria permitirá a la cooperativa procesar sus productos, rompiendo con la dependencia actual con intermediarios y aumentando su valor en el mercado.

clickar para ampliarLa FEPROAH representa a 12 cooperativas agroforestales de Honduras. Dicha organización cuenta con 30 delegados y tiene como objetivo crear una plataforma para representar a todas asociaciones, cooperativas y grupos que trabajan en el sector forestal de Honduras, ante organismos nacionales e internacionales y que vele por los intereses de los campesinos e indígenas que se dedican al rubro forestal hondureño.

Esta instancia depende a su vez de ACICAFOC (Asociación Coordinadora Indígena y Campesina de Agroforestería Comunitaria Centroamericana www.acicafoc.net), organización de base comunitaria que trabaja con todas las comunidades rurales en América Central, buscando la integración socio-productiva local, el impulso del ecodesarrollo de las comunidades indígenas y campesinas, como respuesta práctica a la vulnerabilidad socio ambiental y cultural de la región centroamericana.
Por otra parte, Mediterrània-CIE está colaborando con la Asociación Latinoamericana de Pequeños Caficultores - Frente Solidario en programas de apoyo de base para las cooperativas existentes, fomentando los canales de comercio justo.

La “Asociación Latinoamericana de Pequeños Caficultores - Frente Solidario” tiene su base en Costa Rica. Tiene como misión mejorar las condiciones de los pequeños productores de café que la conforman, procurando la autosuficiencia y la armonía con el medio ambiente e impulsando la unidad en el sector


Intermón Oxfam muestra su sorpresa ante la inclusión de Repsol YPF en el nuevo índice ético Ftse4Good Ibex

Abril 14, 2008

 

 

 

 

 

 

Todas las frases atribuibles a Marta Arias, directora de campañas y estudios de Intermón Oxfam.

 

“Es una buena noticia el lanzamiento hoy en España del nuevo índice bursátil Ftse4Good Ibex, que incorpora criterios de responsabilidad social corporativa. Sin embargo, entre los criterios de valoración de este índice no figura el respeto de los derechos de los pueblos indígenas como una exigencia a las compañías. Este es el motivo por el que consideramos que Repsol YPF ha sido incluido en el índice Footse4good, a pesar de que diversos informes indican la vulneración de derechos de estos pueblos por parte de Repsol YPF”

 

“Es sorprendente que una compañía como Repsol YPF, que tiene actividades en 14 países de América Latina  donde se calcula que viven más de 34 millones de indígenas, carezca, hasta el momento, de una Política de relación con estos pueblos, que  garantice y respete los derechos que les son reconocidos internacionalmente por las Naciones Unidas y la OIT. El comportamiento de Repsol YPF pone de manifiesto la incoherencia  que existe entre los principios y derechos que la compañía declara respetar en su Memoria de Responsabilidad Social Corporativa y su práctica respecto de las comunidades y pueblos indígenas en cuyos territorios desarrolla su actividad extractiva”.

 

Nota:
Repsol YPF es la principal compañía energética en América Latina, con actividades en 14 países de esa región, donde se calcula que viven más de 34 millones de indígenas. A pesar de ello, carece de una Política de relación con estos pueblos, que  garantice y respete los derechos que les son reconocidos internacionalmente a través del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de Naciones Unidas de septiembre de 2007.

 

Intermón Oxfam ha publicado dos informes lo largo de 2007que describen los impactos que la actividad de Repsol YPF tiene en la cultura y supervivencia de los pueblos indígenas (ver: http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=2880)
.    
Por otra parte, en Bolivia la compañía presentó el pasado mes de agosto un Convenio para regular sus relaciones futuras con los indios guaraníes pertenecientes a la comunidad de Itika Guasú (Campo Margarita),  con propuestas tan lesivas para sus derechos como la de exigirles su renuncia reclamar cualquier indemnización por daños pasados, presentes o futuros ocasionados por Repsol YPF

 

Sobre Ftse4Good.
El índice FTSE4Good IBEX está creado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) y la compañía proveedora de índices FTSE Group. ‘FTSE4Good’ es actualmente uno de los índices de sostenibilidad de referencia a escala mundial, especialmente para aquellos inversores que desean identificar empresas con prácticas de negocio responsables.


“Destrucción del acceso al mercado” Por: Vandana Shiva

Abril 8, 2008

 

 

Existe un nuevo consenso global según el cual las leyes del comercio adoptadas en los acuerdos de la OMC (Organización Mundial del Comercio) son injustas y han de ser cambiadas. El próximo paso es la consecución de cambios reales sobre la base del principio de justicia.

El comercio justo exige que la justicia rija el comercio, en lugar de que sea éste el que cree desigualdades e injusticias más profundas. La justicia establece el imperativo de incluir a los excluidos, aquéllos que han sido o están siendo privados de sus derechos y del acceso a los recursos naturales, del acceso a los mercados y a los propios medios de sustento, así como del acceso a los procesos de toma de decisión. Las raíces de la pobreza residen en la destrucción de los medios de vida, destrucción de los recursos, destrucción de los mercados donde se venden los frutos del propio trabajo y devaluación de la mano de obra. Mientras estos medios de sustento sean destruidos y robados los recursos de la gente, mientras los procesos de liberalización del comercio sigan depreciando el valor del trabajo en el Tercer Mundo, tanto a través de la devaluación de la moneda como a través de la competencia en el mercado, la pobreza no hará sino agudizarse, aunque se dé un crecimiento económico.

La globalización y el libre comercio hacen más profunda la pobreza en el Tercer Mundo en cada uno de estos niveles. El ADPIC (Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, TRIPS en inglés) roba de los pobres su biodiversidad, sus conocimientos, sus semillas y lo transforma en monopolio corporativo de la industria biotecnológica.

Para las comunidades agrarias, el coste cero de los recursos que pertenecen a la colectividad se convierte en un alto coste añadido que ha de ser sufragado cada año porque está protegido por el derecho de propiedad intelectual. Ello hace que la costumbre de guardar y compartir las semillas y el intercambio de conocimientos sean delito. El AGCS (Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios, GATS en inglés), amenaza con robarles a los pobres el acceso al agua, como ya ha ocurrido en Orissa, cuando el Departamento de Desarrollo Internacional (DFID en inglés) financió la privatización del agua. Los costes de irrigación se han multiplicado por 10 como consecuencia de la privatización. Ello supone la destrucción de los medios de subsistencia de los pobres. En Haryana, 63 agricultores han sido matados a balazos en protestas contra la privatización del agua y la electricidad.

La liberalización del comercio está destruyendo los mercados y los medios de sustento locales, como en el caso de la introducción masiva e indiscriminada al mercado en la India de mercancías agrícolas subvencionadas, artificialmente baratas, después de que se retiraran las llamadas Restricciones Cuantitativas, tras una disputa a instancias de la OMC.

El Comercio Justo, por tanto, necesita defender los derechos de los pobres sobre los recursos naturales así como reformar el ADPIC y el AGCS para excluir la posibilidad de patente sobre la biodiversidad, los recursos genéticos y las semillas, y excluir la privatización y mercantilización del agua.

El Comercio Justo también precisa que los países del Tercer Mundo restrinjan sus importaciones (introduzcan Restricciones Cuantitativas) para proteger los mercados internos, de los que la subsistencia de los pobres dependen.

Estas cuestiones sobre los derechos a los recursos naturales y la restricción del acceso a los mercados del Sur son principios y objetivos compartidos por el movimiento por el Comercio Justo.

La confusión y la incertidumbre reside en la cuestión sobre la entrada a los mercados del Norte. Superficialmente, ello se plantea como si los ricos dieran acceso al mercado a los pobres. Esta forma de exponerlo, superficial y mecánica, sin embargo, esconde y hace invisibles los procesos que se desencadenan en las vidas de los pobres cuando la lógica del “acceso al mercado” empieza a transformar la propiedad y el uso de los recursos, las pautas del intercambio y del marketing, los derechos y los ingresos.

El “acceso al mercado” por sí mismo es una expresión vaga y confusa. No aclara “qué mercado” ni “al acceso de quién” se está refiriendo.

Los mercados pueden ser locales, nacionales e internacionales. La entrada de los productores en los mercados locales y nacionales implica regulación, no liberalización del comercio. Por ejemplo, según las políticas creadas por la India postindependiente, el acceso a los mercados internos a agricultores e hiladores condujo al crecimiento de la agricultura y de los textiles. Ello revirtió la situación de desamparo a la que habían sido relegados campesinos e hiladores durante la época colonial.

Para garantizar el acceso a los mercados internos [de agricultores e hiladores] se restringieron tanto las importaciones como las exportaciones. En cambio, durante el primer año de la liberalización del mercado, cuando el algodón se empezó a exportar, los tejedores ya no pudieron conseguir algodón a precios asequibles y 2 millones fueron privados de sus medios de subsistencia en un año. Por tanto, el acceso al mercado interno puede a menudo requerir el bloqueo del acceso de los mercados internacionales para así garantizar que la materia prima y los mercados que generan sustento a la población, sean asegurados. Por ello no basta con el apelativo de “acceso al mercado” sino que hay que precisar qué mercado, y también valorar cuál es el impacto que produce la entrada del mercado internacional en los mercados internos.

También es necesario establecer “para quién es el acceso”. En un mundo globalizado, con multinacionales globales produciendo en el Sur o exportando desde el Sur, simplemente con indicar “acceso al mercado a los del Sur” se podría acabar facilitando la implantación de los sistemas injustos y desiguales de intercambio que la regla corporativa ha creado. Un ejemplo es el de las exportaciones de alimentos desde la India bajo la liberalización comercial.

Las condiciones fijadas por el comercio global y las instituciones financieras son las de desincentivar que el gobierno proporcione ayuda a los pobres para que tengan acceso a alimentos adecuados y nutritivos, mientras se promueve el desvío de subvenciones a las multinacionales. Así, mientras la gente está siendo obligada a comprar trigo y arroz a 11,30 rupias/kilo, porque se han dejado de dar subsidios, las multinacionales de la exportación como Cargill están consiguiendo trigo y arroz a precios altamente subvencionados. Mediante la utilización de sobreproducciones artificialmente creadas para justificar las exportaciones, el gobierno habrá exportado durante 2001 5 millones de toneladas de trigo y 3 millones de toneladas de arroz. Mientras la gente paga 7.000 rupias por tonelada de trigo, los exportadores la están consiguiendo a 4.300 rupias la tonelada: un subsidio de 13.500 millones de rupias. Mientras la gente paga 11.300 rupias por tonelada de arroz, los exportadores la están consiguiendo a 5.650 rupias la tonelada: un subsidio de 60.000 millones de rupias. Las exportaciones crecen mientras la gente se muere de hambre. Las multinacionales están subvencionadas mientras que los subsidios para alimentos se han eliminado. Éste es el modo en que la globalización está causando hambre en el Tercer Mundo.

Son las gigantes multinacionales como Pepsi y Cargill las que se han beneficiado de la retirada de las subvenciones para los alimentos a los pobres y de su redirección para la exportación. Pepsi está exportando 100.000 toneladas de arroz desde la India en 2002 con 12,2 millones de rupias de beneficios, mientras la gente en la India hace frente al hambre. Cargill ha exportado 1 millón de toneladas de trigo durante el año pasado y tiene planeado alcanzar las 20.000 toneladas [métricas] en la cosecha de 2002.

El movimiento del Comercio Justo claramente no querría apoyar las exportaciones de Cargill y Pepsi desde la India. Ni tampoco se lograría una situación de comercio justo si los cultivos de OMGs (Organismos Modificados Genéticamente, GMOs en inglés) fueran impuestos a los agricultores del Tercer Mundo y los alimentos transgénicos fueran forzados dentro del mercado de consumidores europeos bajo la tesis del “acceso al mercado a los del Sur”. Después de la Cumbre Alimentaria en Roma, en la que el empuje por las biotecnológicas fue el resultado más destacado, y la ayuda a la introducción de OMGs en la agricultura en el Sur el único compromiso financiero, las exportaciones de alimentos transgénicos desde el Sur podría ser pronto una realidad. Hoy en día Argentina es el único país en el Sur con gran producción de alimentos transgénicos, pero los consumidores en Europa pueden todavía recurrir a fuentes de recursos alimenticios no-transgénicos de otros países. Con la proliferación de los transgénicos, el acceso al mercado de libre competencia podría implicar que los consumidores del Norte se vieran privados de su libertad alimentaria mientras que a los agricultores y campesinos del Tercer Mundo se les deniega su soberanía sobre las semillas y los alimentos.

El acceso al mercado de libre competencia implica la libertad de Monsanto, no la libertad del Sur o del Norte. La libertad de la gente tiene que estar basada en el comercio justo, no en la libre competencia. De ahí la necesidad de trascender más allá del lema “Acceso al Mercado” y diferenciar entre el comercio justo y el acceso al mercado de libre competencia, entre los mercados internos e internacionales, y entre la entrada al mercado de los pequeños productores frente a la de las multinacionales globales. Necesitamos dar prioridad al sistema anterior [mercado de pequeños productores], dado que los medios de subsistencia locales se ven reforzados mediante la participación en los mercados locales. De otro modo, los mercados de exportación aumentan el control corporativo al mismo tiempo que destruyen los medios de vida locales. Las exportaciones bajo los regímenes de libre intercambio también transfieren recursos, tales como la tierra y el agua desde los pobres a las multinacionales, agravando así su pobreza. También pone a los países en competencia entre sí, rebajando el valor de las mercancías, depreciando el valor del trabajo y disminuyendo los ingresos. El Tercer Mundo está exportando cada vez más y sin embargo, cada vez está ingresando menos. El acceso al mercado del comercio justo es la respuesta a la pobreza. Ello supone dar prioridad a los mercados locales e internos, no a las exportaciones, supone dar prioridad a los pequeños productores, supone asegurarse de que recursos tales como la tierra, el agua y la biodiversidad, y los medios de producción de los pobres, permanecen en sus manos. El acceso al mercado del comercio justo está por lo tanto en el núcleo del Movimiento por el Comercio Justo y también, forma parte del orden del día del movimiento de resistencia antiglobalizadora. El mercado de acceso a la libre competencia refuerza las leyes corporativas de la agenda corporativa y no apoya una campaña en favor del comercio justo.

 

Vandana Shiva es una voz conocida en las luchas contra la globalización, la ingeniería genética, la biopiratería, etc. Su libro más reciente es Stolen Harvest: The Hijacking of the Global Food Supply (South End Press) y han sido traducidos sus Abrazar la Vida: Mujer, Ecología y Supervivencia (Madrid: Horas y Horas, 1995), Ecofeminismo: Teoría, Crítica y Perspectivas (Barcelona: Icaria, 1997) y La Praxis del Ecofeminismo: Biotecnología, Consumo y Reproducción (Barcelona: Icaria, 1998), estos dos últimos escritos con María Mies. Vandana Shiva es miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.


“Enhebrados días mundiales” Por: Joaquín Araújo

Marzo 26, 2008

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21 Día forestal mundial. 22 Día mundial del agua. 23 Día meteorológico mundial. Nos asiste una notable coherencia en el hecho de que se sucedan estos tres días mundiales.

Que aumentaría si fueran, precisamente, en el orden inverso al que quedan ahora dispuestos en nuestros calendarios. Porque el agua continental es siempre una consecuencia del clima y los bosques son hijos del líquido elemento, como casi todo en este planeta.

A la escasa importancia que se les suele dar a este tipo de eventos, por mucho que se lo pongan fácil a los medios de comunicación para que un puñado de expertos transmitan balances y panoramas, lo cierto es que este año se va a sumar que las vacaciones de Semana Santa alejarán a amplias mayorías de las radios, televisiones y periódicos. Acaso por eso mismo no vendrá mal recordar uno, dos o tres días más tarde lo que les pasa a esas básicas creaciones de la biosfera.

Cabe puntualizar que la meteorología es ciencia y por tanto mana de la mente humana, pero tampoco será baladí considerar que la inteligencia es una emanación de una de las formas vivas que pueblan este planeta. Conocer al mundo resulta imposible sin ser parte del mismo. La mente resulta imposible sin el cuerpo.Por lo mismo será bueno que reconozcamos que nada mata tanto como el agua muerta y que nada asesina tanto a las aguas como la imprudencia humana. De ahí que el Día Mundial del Agua deba ser contemplado como el del apreciar nuestra excesiva demanda de la misma.No menos el de acordarse de que hemos convertido a buena parte de los cauces del planeta en cloacas y que antes de acaparar más agua por parte de los poderosos tenemos la obligación de que el abastecimiento de “agua viva” a los que ahora no la tienen resulta de elemental justicia y solidaridad.

Los bosques que nos quedan son aproximadamente la mitad de los que necesitamos. Aún así se pierde algo más de un millón de árboles diarios en nuestro planeta. Sin olvidar que toda arboleda generalmente contiene más agua que la que circula por los ríos. Por lo tanto, urge que nos aprestemos a considerar como intocables las masas forestales que se mantienen todavía activas.

Sobre todo porque mantienen encarcelada a una ingente cantidad de CO2. Que es el causante de la extraordinaria actualidad de la meteorología. A la que, por otra parte, pedimos que se acuerde de más cosas además de informar sobre el tiempo. Dada la presencia cotidiana de este tipo de labor periodística, bueno sería que incluyera los montantes diarios de emisiones, las variaciones estadísticas de los principales parámetros y los descalabros provocados por la esquizofrenia del clima en la fenología, que es de lo que trataba el anterior blog.

Joaquín Araújo. Naturalista y escritor.

Más información: www.joaquinaraujo.com

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/ecologia.html 


España responde a la llamada desesperada de la ONU

Marzo 25, 2008
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El llamamiento desesperado que hizo ayer la ONU a través de la misiva llegó personalmente a manos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

En ella, y como ya adelantó ayer Noticias Cuatro, la ONU advertía de que si los países ricos no ayudan de inmediato al Tercer Mundo, el aumento de precios de los alimentos y del petróleo podría llevarse la vida de más de 70 millones de personas.

La FAO –la organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación- insistía en que “es imprescindible” que se de más dinero a Naciones Unidas, y así se lo ha hecho saber a todos los países de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, a quienes solicita 500 millones de dólares.

España responde que sí y el Gobierno enviará siete millones de dólares a la ONU, según ha podido saber Noticias Cuatro. Una cantidad que se suma a los 40 millones que ya destinó nuestro país al programa mundial de alimentos. El gobierno ha multiplicado por siete a la dotación dedicada a este fin en 2003.

El Gobierno español podría convertirse en el primero del mundo en hacer oficial la ayuda y responder en firme al desesperado llamamiento de la ONU y Alemania, que está estudiando la medida, podría ser el segundo.

Fuente: Noticias Cuatro


¿Una Navidad poco sostenible?

Noviembre 28, 2007

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Nacional | Las grandes ciudades no sólo han encendido las luces de Navidad, sino también un gran debate entre empresarios y muchos consumidores, por un lado, y aquellos que claman contra un derroche de energía que lastra el ahorro y la reducción de emisiones de CO2, por otro.

La factura de las luces navideñas no representa gran cosa en el total de la electricidad de los ayuntamientos. Pero sirve para poner números a una realidad que acecha a España y la vida occidental: los ayuntamientos españoles gastan en alumbrado navideño unos 30 millones de kilovatios por hora, la electricidad que consume un barrio de unas 50.000 viviendas al año. Este gasto supone una emisión de dióxido de carbono (CO2) de 10.000 toneladas, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDEA), dependiente del Ministerio de Industria. ¿Es esto una política sostenible?.

“El consumo de bienes es desmedido, se incrementa el transporte porque se incentivan las compras. Los vehículos son los principales culpables del cambio climático, y para reducir el tránsito no se hace lo suficiente”, explica Pablo Cotarelo, de Ecologistas en Acción. Es uno de los grupos que critican que la vorágine comercial de la Navidad haga de éstas unas fiestas nada sostenibles.

Las principales ciudades españolas ya exhiben las luces de Navidad. No hay avenida o calle que se precie que no se disfrace en estas fechas con un buen número de bombillas de brillantes colores. El alumbrado navideño cada vez se enciende antes, cuenta con más bombillas, con más diseño, es más caro y se ha convertido en parte del espectáculo. Desde 2003 Madrid ha ido adelantando la inauguración de sus luces hasta fijarlo una semana antes. El alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, activó el interruptor el lunes. Otros años no se encendían hasta el 8 de diciembre, como sigue ocurriendo en ciudades como Bilbao. Más madrugadores son en Barcelona, donde el pasado viernes se iluminaron 310 calles.

Las ocho capitales andaluzas, por ejemplo, han multiplicado en los últimos años el presupuesto por este concepto hasta más de cuatro millones de euros. Duplicando el número de bombillas en las calles hasta casi siete millones de lámparas en las ocho grandes ciudades. Por debajo de los nueve millones de bombillas que exhibe Madrid, la ciudad con una iluminación más brillante. El alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, ha encargado las luces a diseñadores como Amaya Arzuaga, Juan Duyos o Ángel Schlesser. Cada uno de ellos se encargará de idear la iluminación de una céntrica calle de la capital.

Para ello, Madrid invierte cerca de cuatro millones de euros pagados íntegramente por las arcas municipales, como ocurre en las capitales andaluzas y en el País Vasco. En Barcelona, el coste se reparte a partes iguales entre Consistorio y empresarios.

Madrid consume en luz navideña 2,1 millones de kilovatios hora (Kwh), equivalente a la electricidad que consumen cerca de 6.700 hogares en un mes, según explica Pablo Cotarelo, de Ecologistas en Acción. Barcelona será más austera en su alumbrado. Consumirá 280.000 Kwh para iluminar 55 kilómetros de calles durante los 42 días que dura la campaña de navidad, lo que sólo emitirá 94 toneladas de CO2, aunque estos datos no incluyen la parte de la iluminación que sufragan los comerciantes.

Adena propone reducir los días de alumbrado navideño. Según Heiiki Willstedt, responsable de energías de la asociación ecologista, “las luces deberían encenderse como muy pronto una semana antes del día de Navidad. Hacerlo antes supone un derroche de electricidad”, señala. Pero la realidad es que casi todas las capitales comienzan la campaña navideña a partir del último viernes de noviembre y lo extienden hasta después del 6 de enero.

Los empresarios defienden este calendario e incluso estarían a favor de ampliarlo. La navidad y las luces en las calle son una combinación que agrada a los ciudadanos. Pero sobre todo incentiva las compras. “Colorean las ciudades, provocan ilusión y favorecen las compras”, reconoce un portavoz de la asociación de comerciantes minoristas madrileños. Los empresarios se muestran a favor de la iluminación callejera, incluso reclaman que se amplíen las fechas hasta después de reyes. “Así se alargan las compras y se evita que suban los precios en fechas clave”, añade desde la organización empresarial. Y no dudan en ondear la bandera contra el cambio climático. Con las nuevas tecnologías se reduce el consumo y la contaminación, aducen.

La misma teoría sostiene la confederación empresarial madrileña. “Las grandes ciudades

europeas han apostado por iluminar sus calles con lámparas de bajo consumo. Es lo que hay que hacer. Este año se han incrementado el número de bombillas pero se reduce el consumo. Hay que buscar un equilibrio”, asegura un portavoz de la Confederación Empresarial Madrileña.

A pesar de ello, las luces navideñas crean un pequeño velo macilento que oculta todo lo que hay sobre ellas. Y lo peor: generan contaminación lumínica. “Hacen desaparecer las estrellas del cielo de las ciudades y las hacen más pequeñas al eliminar la perspectiva zenital”, explica Paco Collado de la asociación valenciana Ecollum. “Se ven entre 5 y 100 cuerpos celestes menos que hace dos décadas”, precisa Cipriano Marín, coordinador de Starlight, una iniciativa para defender el cielo nocturno.

España ha emitido en lo que va de año 1,5 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), el principal culpable del cambio climático. Más de la mitad de los procesos de generación de electricidad en España proceden de la combustión de fósiles, como el carbón o el petróleo.

El Ministerio de Industria ha puesto en marca un plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética para el periodo 2008-2012, según el cual deberá reducirse cerca de cinco millones de toneladas de CO2 cada mes. “Para conseguir este objetivo se requieren muchos esfuerzos y mucha inversión. Sólo con el encendido de las luces de navidad se echa al traste este ahorro de emisiones”, precisa Cotarelo de Ecologistas en Acción.

Según datos de Adena, el consumo eléctrico crece cada año más de un 4 por ciento, lo que provoca un aumento del 11 en las emisiones de CO2 respecto al año pasado. Por eso, muchas ciudades han comenzado a establecer medidas para evitar el cambio climático. Ya sea por convencimiento o para satisfacer las inquietudes de los votantes más concienciados. En Barcelona han limitado las horas en las que pueden funcionar las luces navideñas. Los ayuntamientos barceloneses no podrán encender durante más de 168 horas el alumbrado navideño.

El Ayuntamiento de Madrid justifica que ha sustituido las tradicionales bombillas de hilo luminoso de azufre por lamparillas de led. Estas bombillas de bajo consumo son, también utilizadas en Sevilla, que adorna sus naranjos con estas lámparas, Barcelona y San Sebastián entre otras capitales. Pero no todo son bondades. Estas lámparas que son de 10 vatios, frente a las tradicionales de 60 vatios no son tan eficientes. “Se ha descubierto recientemente que la exposición de niños pequeños a luces tipo led produce alteraciones en el sueño”, explica Pere Horts, vicepresidente de Cel Fosc, una asociación que vela por la limpieza del cielo en las ciudades.

Horts reconoce que algunos ayuntamientos motivados por el cambio climático ya están cambiando farolas y bombillas. En San Sebastián, el Ayuntamiento ha instalado placas solares en la terraza del consistorio, lo que supone un ahorro importante. Madrid, que invirtió el año pasado 8,2 millones de euros para sustituir 18.000 farolas con forma de globo, las que más contaminan. Pero estas medidas resultan insuficientes.

El Ministerio de Medio Ambiente tiene claro que los excesos de iluminación en las ciudades “presenta consecuencias perjudiciales para la biodiversidad y el medioambiente en general, en la medida en que se estén alterando de manera desordenada las condiciones naturales de oscuridad propia de las horas nocturnas”. Y añade: “la contaminación lumínica afecta a la visión del cielo, el cual forma parte del paisaje natural y debe ser protegido”. Sin embargo, en navidad se ocultan las estrellas.

Valencia gasta más.

Valencia es la ciudad española que consume más luz por habitante. Tiene 82.000 puntos de luz cuyo mantenimiento cuesta cerca de 10 millones de euros al año. Ha incrementado en la última década su factura de la luz un 72 por ciento, según datos municipales. Un portavoz municipal especifica que para luchar contra el cambio climático la corporación ha ido sustituyendo las bombillas antiguas por otras de ahorro energético, pero sin precisar número ni plan concreto. En el otro lado, entre las más eficientes está Sevilla. Esta ciudad cuenta con la mayor cantidad de paneles de energía solar y fue la primera que comenzó a instalar placas fotovoltaicas en edificios municipales. Además, ha fomentado la promoción del uso de la bicicleta mediante una red de carriles de 77 kilómetros.

El gobierno municipal de San Sebastián ha impulsado un plan local de lucha contra el cambio climático, que contempla el desarrollo de 210 acciones durante el periodo 2008-2013. El plan, que aún no se ha puesto en marcha, hará especial hincapié en la reducción de las emisiones de CO2 generadas por los transportes residenciales, de servicios y de residuos. El objetivo está claro: más de la mitad de las emisiones de CO2 están generadas por el tráfico urbano. El resto están generadas por la industria.

En Barcelona también reconocen que el tráfico es el principal contaminador. Para ello se intentó limitar la velocidad del transporte privado en el centro, pero las dificultades que atraviesa el metro y el tren han obligado a posponer la medida.

Madrid renovará los autobuses urbanos por otros más ecológicos y creará nuevos parques, lo que supone plantar más de un millón de nuevos árboles.

A pesar de los anuncios a bombo y platillo de buenas intenciones, los principales grupos verdes, como Adena o Ecologistas en Acción, son escépticos ante los planes municipales. “No se reducen las emisiones puesto que se sigue fomentando el transporte privado con la construcción de nuevas carreteras”. Fuente: El País