La temporada de caza de focas en Canadá se saldará este año con la muerte de 275.000 animales

Marzo 28, 2008

canada_focas_15mar07.jpg

Las crías de menos de tres meses de vida de foca arpa y encapuchada son las principales víctimas. La UE ha tachado esta campaña de “inhumana”

 Miles de focas se preparan para morir en las costas de Canadá. Los cazadores han acudido hoy puntuales a la apertura de la veda en el sur del golfo de San Lorenzo y en el estrecho de Belle Isle (entre Québec, Terranova y Labrador), que este año concluirá a mediados de abril y que se saldará con la muerte de 275.000 animales.

Para tratar de lavar la imagen de esta campaña, que ha sido calificada de “inhumana” por el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, el departamento canadiense de Pesca y Océanos, el mismo que fija las cuotas y la apertura de la veda, ha marcado nuevas reglas para la cacería. Así, los cazadores deberán asegurarse antes de despellejar al animal de que está realmente muerto -y no sólo inconsciente por los palos o disparos recibidos en la cabeza-, cortando las arterias bajo sus aletas.

Este matiz ha provocado aún mayores criticas si cabe por parte de las organizaciones ecologistas. No en vano, dicen que ello supone un reconocimiento del atroz sufrimiento añadido que han tenido que soportar los animales durante el momento de la caza.

Crías de menos de tres meses

La matanza se ceba con las crías de menos de tres meses de vida de focas arpa y encapuchada. Son más fáciles de matar y su piel es más apreciada en el mercado. En 2006 su cotización estaba entre 50 y 70 euros por unidad, a lo que hay que sumar lo que se obtiene por la venta del aceite. Sin embargo, las autoridades canadienses insisten en que la industria está en crisis para aumentar la cuota. La de este año, 275.000 animales, es superior a la del pasado en 5.000 ejemplares, pero inferior a la de otros años, como los 335.000 que se mataron en 2006.

Y es que el cambio climático se ha convertido en un aliado para las focas. La presión de los ecologistas por la escasez de hielo debido a los efectos del calentamiento global en el Atlántico noroccidental llevaron a las autoridades canadienses a reducir la cuota de caza el año pasado. En nueve de los últimos 11 años la capa de hielo siempre se ha situado por debajo de la media desde los años 70.

Esta falta de hielo ha empujado a las crías hacia el océano antes de tener la fuerza necesaria para nadar grandes distancias. “Un amplio porcentaje de crías de foca nacidas en el noroeste atlántico están muriendo a medida que su hábitat es destruido. No podemos permitir que los supervivientes de este desastre ecológico sean masacrados después para producir artículos de moda”, dijo Rebeca Aldworth, de la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos. Este panorama no se corresponde con las cifras aportadas por el Gobierno canadiense, que fija en 5,8 millones los ejemplares de focas en la actualidad, tres veces más que en los años 60. Según el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés), desde 1995 la cuota de caza ha ido aumentando, a la vez que el hielo ha ido disminuyendo progresivamente.

Fuente: www.consumer.es  


La cumbre de Bali suma a EEUU a la lucha contra el cambio climático

Diciembre 17, 2007

  1. • Los estadounidenses aceptan por primera vez reducir las emisiones y someterse a la ONU
  2. • El documento final carece de concreciones, pero pone en marcha un proceso muy difícil de frenar

  Dos ecologistas, retratados tras una enorme pancarta mientras se manifiestan a favor de la lucha contra el cambio climático, ayer en Bali. Foto:  EFE / MAST IRHAM

Dos ecologistas, retratados tras una enorme pancarta mientras se manifiestan a favor de la lucha contra el cambio climático, ayer en Bali. Foto: EFE / MAST IRHAM

 

ANTONIO MADRIDEJOS
NUSA DUA / ENVIADO ESPECIAL

La cumbre del clima de Bali (Indonesia) finalizó ayer con un éxito rotundo al lograr que Estados Unidos, el primer emisor mundial de dióxido de carbono y el único país que sigue sin ratificar el protocolo de Kioto, se comprometiera por primera vez en la historia a reducir sus emisiones y a someterse al mandato de las Naciones Unidas. Los objetivos pactados son inconcretos y poco ambiciosos, pero el visto bueno estadounidense supone la puesta en marcha de una maquinaria sin fisuras –con el apoyo de más de 180 países– que se antoja muy difícil de parar.
La comunidad internacional se ha dado dos años de plazo, hasta diciembre del 2009, para definir el tratado que ha de defender la Tierra del cambio climático. Se firmará en la capital danesa: Copenhague.

MARATONIANA SESIÓN
El acuerdo se alcanzó en Bali tras una maratoniana sesión que para algunos negociadores se prolongó durante más de 24 horas, sin descanso, y que estuvo llena de suspense. Fue tanta la tensión y el cansancio que Yvo de Boer, jefe de la Convención sobre Cambio Climático (UNFCCC) y máximo representante de la ONU en la negociación, no pudo evitar que en un momento se le escaparan las lágrimas entre frases sincopadas. Por la mañana parecía que el texto que debían ratificar las delegaciones no iba a prosperar. “Francamente, estoy desilusionado”, declaraba entonces el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegado a Bali para firmar el documento.
Finalmente, el texto se ratificó. Ocupa solo cuatro folios, pero en ellos están incluidos los principios generales que han de guiar la lucha contra el cambio climático hasta la adopción del nuevo documento que sustituya al protocolo de Kioto de 1997. Esta hoja de ruta o manual de instrucciones elude referirse a cuánto dióxido de carbono deberían reducir los países industrializados, tal como exigía EEUU, y se limita a decir que es “urgente” una acción internacional en este campo.
La UE y los países en desarrollo pretendían que el texto subrayara que los países industrializados deberían reducir sus emisiones entre un 25% y un 40% en el año 2020 con respecto al nivel de 1990.

NOTA A PIE DE PÁGINA
Sin embargo, lo único que lograron fue una nota a pie de página que remite a un capítulo del reciente informe del IPCC –el grupo de expertos de la ONU en cambio climático– donde a su vez aparecen dos posibilidades sobre evolución de las temperaturas y concentración de dióxido de carbono. En definitiva, no queda claro si el informe de Bali pide que el porcentaje sea del 25% al 40% o bien del 10% al 40%.
Estados Unidos había amenazado con dejar las negociaciones si el acuerdo no incluía una exigencia para que los países en vías de desarrollo se sumaran al carro de las reducciones. “Creemos que el texto no es equilibrado”, repetía sin cesar la implacable subsecretaria Paula Dobriansky sin hacer caso de los repetidos abucheos. A EEUU no le salvó ser la primera potencia mundial porque cada vez que intervenía un país, sin excepción, su delegado cargaba contra la política norteamericana. Algunos fueron particularmente duros, como los de Suráfrica y Brasil. “Señores Estados Unidos, hagan el favor de retirarse del camino para que los demás podamos circular”, dijo el de Papúa-Nueva Guinea. “Estados Unidos está muy comprometido con este esfuerzo –respondía la jefa de la delegación estadounidense– y solamente queremos asegurar que realmente todos actuamos juntos”.
Bien por la presión insoportable, bien porque se trataba simplemente de un juego diplomático, lo cierto es que Dobriansky cedió finalmente: “Iremos adelante y nos sumaremos al consenso”. Tras sus palabras, el representante de Greenpeace en Bali, Bill Hare, declaró: “EEUU ha sido humillado. Nunca había visto una cosa igual”. Su colega en WWF-Adena, Hans Verolme, añadió: “La Administración de Bush intentó salirse con la suya, pero ha tenido que ceder”.

EXIGENCIAS
La cumbre también se tambaleó cuando China, India, Pakistán y Bangladés exigieron que la declaración final retirara o modificara que los países en desarrollo participarían en el esfuerzo de reducción de emisiones, y que esa reducción sería “cuantificable, medible y verificable”. Al final se mantuvo, pero subrayando que las ayudas financieras serán “verificables, cuantificables y medibles”.
A pesar de todas las polémicas, el jefe de la delegación de la UE, Humberto Rosa, celebró el acuerdo. “Ahora, añadió, vamos a tener dos años exigentes, con muchas reuniones y muchas personas trabajando duro”.
Finalmente, el ministro indonesio de Medio Ambiente, Rachmat Witoelar, cogió el martillo y lo descargó sobre la mesa para clausurar la conferencia. Los delegados aplaudieron sonoramente y respiraron tranquilos. Ya solo quedaba una hora para que concluyera el alquiler del palacio de congresos de Nusa Dua. “Si nos retrasamos mucho nos echarán de las instalaciones”, había bromeado la víspera Yvo de Boer.

Fuente: El Periódico de Catalunya


Las grandes ONG piden al menos 50.000 millones de dólares para la adaptación de los países más pobres al cambio

Diciembre 11, 2007

1362095.jpg

 Dicen que Bush “está cada vez más aislado” y “tendrá que sumarse a un acuerdo global” .
El informe “Con el agua al cuello” alerta de los efectos devastadores que sufren ya las poblaciones más vulnerables.

Siete grandes ONG de medio ambiente y desarrollo se han unido para pedir a los países industrializados que financien el coste de adaptación al cambio climático de los países más vulnerables, que oscila entre los 50.000 y 90.000 millones de dólares al año (entre 34.000 y 61.000 millones de euros).

Así lo anunciaron hoy Amigos de la Tierra, Ayuda en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam, SEO/BirdLife, World Vision y WWF/Adena, con motivo de la Cumbre del Clima de la ONU que reúne en Bali a representantes de más de 180 países de todo el mundo.

Según informó en rueda de prensa la directora de Campañas y Estudios de Intermón Oxfam, Marta Arias, los países industrializados tienen que “asumir su responsabilidad” y financiar la mitigación y adaptación al cambio climático de los países del sur.

Pese a lo elevado del citado coste, Arias recordó que los subsidios de los países de la OCDE para sus industrias nacionales de combustibles fósiles alcanzaron los 73.000 millones de dólares (cerca de 50.000 millones de euros) al año a finales de la década de los 90.

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (en un 30% para 2020 y un 85% para 2050) y crear nuevos modelos de desarrollo, más sostenibles y “resistentes” al calentamiento global, son otras de las recomendaciones de estas organizaciones.

Mario Rodríguez, director de Campañas de Greenpeace, se mostró despreocupado sobre la posibilidad de que Estados Unidos “bloquee” un futuro acuerdo para reducir las emisiones: “a nivel federal, la administración Bush supone un bloqueo total, pero las ciudades y estados de EEUU se están movilizando ya contra el calentamiento global”, afirmó.

Pese a considerar “vitales” las próximas presidenciales en este país, apuntó que, con el apoyo de Australia a Kioto, “Estados Unidos está cada vez más aislado y presionado”. “Va a tener que sumarse a un acuerdo global”, concluyó este experto.

Además, estas ONG coincidieron en el “papel clave” que, a su juicio, puede “jugar” España en la lucha contra esta amenaza climática.

Así, insistieron en que el Gobierno de Zapatero debe contribuir a frenar la deforestación del planeta con la compra de madera certificada, así como “liderando” la transición hacia un modelo energético 100% renovable.

“CON EL AGUA AL CUELLO” Además de estas recomendaciones para “salvar” al planeta, los responsables de estas siete ONG presentaron el informe “Con el agua al cuello”, cuyos resultados atestiguan que el impacto del calentamiento global afecta sobre todo a las poblaciones más empobrecidas del mundo, pese a ser “las menos responsables” del cambio.

Según explicó Alberto Casado, de Ayuda en Acción, la escasez de agua está generando “conflictos violentos” entre comunidades ganaderas de África.

Por su parte, el director de Conservación de WWF/Adena, Enrique Segovia, alertó del cada vez mayor número de personas afectadas por desastres naturales (2.000 millones en la década de los 90), y avisó de que el 60% de la población mundial se verá afectada en 2025 por problemas hídricos.

No obstante, el informe revela también “buenas noticias”, tal como explicó este experto. En este sentido, dijo que muchas de estas poblaciones afectadas están ya construyendo diques e infraestructuras para optimizar el abastecimiento de agua y preservar humedales, generando “alternativas” a la emigración a otras regiones más prósperas.

Fuente: Servimedia


Más de un tercio de la superficie española se encuentra en riesgo de desertificación

Diciembre 10, 2007

desertificacion.jpg

Nacional | Más de un tercio de la superficie española presenta riesgo significativo de desertificación, según un informe del Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) presentado en el Consejo de Ministros por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona.

Este documento señala que el 2 por ciento del territorio nacional tiene riesgo muy alto de desertificación, el 16 por ciento riesgo alto, y el 20 por ciento riesgo medio.

El Programa de Acción Nacional contra la Desertificación, que requiere la implicación de las comunidades autónomas, se encarga de determinar los factores que contribuyen a la desertificación y las medidas prácticas necesarias para luchar contra ella, así como mitigar los efectos de la sequía.

El informe considera necesario que, dado el carácter horizontal de la lucha contra la desertificación, se refuerce el marco institucional existente mediante la creación de un Observatorio de la Desertificación en España y el establecimiento de una Oficina Técnica de la Desertificación.

La estrategia del ministerio, que en el período 2004-2007 ha destinado más de 3.000 millones de euros a luchar contar este fenómeno, contribuirá a promover un desarrollo sostenible en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas españolas.

El programa establece diversas líneas de acción específicas de lucha, como el Sistema Integrado de Evaluación y Seguimiento de la desertificación en España, la restauración de tierras afectadas por la desertificación y el fomento de la gestión sostenible de los recursos naturales en zonas las afectadas por este fenómeno.

Estas inversiones permiten acometer actuaciones como la implantación de cubierta vegetal protectora de suelos, la potenciación de la agricultura ecológica a la prevención y la extinción de incendios. La inversión del ministerio en esta materia hasta 2010 duplicará la del período 2004-2007.

Fuente: El Mundo


Hablando de cambio climático, unas cifras para la reflexión…

Diciembre 6, 2007


Comienza la Cumbre de Bali sobre cambio climático

Diciembre 3, 2007

_44273269_bali300ap.jpg

Funcionarios de casi 200 países están reunidos en una cumbre de la ONU en la isla indonesia de Bali, con el fin de alcanzar un acuerdo que debería reemplazar al Protocolo de Kioto, que termina en 2012.

La Cumbre de Bali, que durará dos semanas, marca un comienzo formal para las negociaciones sobre cambio climático, que Naciones Unidas espera que culminen en un acuerdo en los próximos dos años.

Las conversaciones se centrarán sobre si los tratados vinculantes son necesarios para reducir las emisiones.

Este es el primer encuentro en su tipo desde que el Comité Inter-gubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), concluyó que es “muy probable” que el cambio climático sea causado por la actividad humana.

Los representantes mundiales debatirán también sobre cómo ayudar a las naciones pobres a lidiar con el calentamiento global.

La cumbre anual, organizada por la Secretaría de la Convención sobre el Cambio Climático de la ONU (UNFCCC, por sus siglas en inglés), está bajo presión para que llegue a un acuerdo global sobre cómo disminuir las crecientes emisiones de gas de efecto invernadero.

El director ejecutivo de la UNFCCC, Yvo de Boer, instó a la comunidad internacional a usar la cumbre para dar “pasos concretos” a fin de frenar el cambio climático.

“Necesitamos, en forma urgente, tomar acción, considerando las predicciones sobre cambio climático y las necesidades de adaptación global”, dijo a los delegados en su mensaje de bienvenida.

Anteriormente este año, el IPCC -que reúne a científicos de envergadura- publicó su Cuarto Reporte de Evaluación, en el que proyectaba que el mundo se calentaría entre unos 1,8 y unos 4 grados centígrados en el siglo próximo.

Necesidad de consenso

En el centro del debate de la conferencia se encuentra la necesidad de lograr consenso sobre cómo frenar las emisiones más allá del año 2012.

Ese año marca el fin del Protocolo de Kioto -el tratado para frenar el calentamiento global suscrito por más de 140 países- que compromete a las naciones industrializadas a recortar las emisiones de dióxido de carbono por lo menos en un 5% con respecto a los niveles alcanzados en 1990.

Los críticos de este protocolo dicen que los marcos vinculantes no funcionan y, en cambio, prefieren los avances tecnológicos.

Recientemente, la UNFCCC anunció que la emisión de gases de efecto invernadero por parte de los 40 países más ricos del mundo se disparó hasta acercarse al récord de todos los tiempos alcanzado en 2005.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo en un comunicado que las emisiones de su país habían caído un 1,5% en 2006 con respecto a 2005.

Bush es uno de los que están a favor de la tecnología en vez de la regulación.

Por su parte, la Unión Europea apoya el uso de tratados vinculantes. El bloque de 27 naciones se ha comprometido a recortar en un 20% las emisiones para 2020.

Varios observadores creen que esta diferencia entre las dos economías superpoderosas resultará en el fracaso de la conferencia de Bali en preparar el camino hacia un segundo protocolo.

Los más propensos

La conferencia también discutirá la forma de patrocinar proyectos que ayuden a los países en vías de desarrollo a lidiar con el impacto del cambio climático.

Antes de la cumbre, otra agencia de la ONU publicó un informe criticando los esfuerzos globales realizados hasta la fecha.

El Reporte anual sobre Desarrollo Humano del Programa para el Desarrollo de la ONU dijo que el financiamiento actual alcanzaba los US$26 millones, casi el mismo monto que el Reino Unido gasta en su sistema contra las inundaciones en una semana.

“Nadie quiere subestimar los desafíos ecológicos a largo plazo que el cambio climático traerá a los países ricos”, indicó uno de los autores del informe, Kevin Watkins.

“Pero las vulnerabilidades a mediano plazo no están concentradas en Manhattan o Londres, sino en las zonas proclives a sufrir inundaciones en Bangladesh y en las partes propensas a sequías en el África subsahariana.

“Permitir que la ventana de la oportunidad se cierre, representaría un fracaso moral y político sin precedentes en la historia de la humanidad”, recalcó Watkins.

Fuente: BBC-MUNDO.com