COMUNICADO
Nosotros, los abajo firmantes, miembros de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, reunidos en Asamblea Plena declaramos:
- Que el padre Ernesto Cardenal no es dueño del hotel Mancarrun de Solentiname, ni nunca ha pretendido serlo. El hotel ha sido históricamente propiedad de la Asociación Para el Desarrollo de Solentiname.
- La señora Nubia Arcia no es ni ha sido nunca dueña de dicho hotel. La Asociación se lo arrendó en un contrato que ella altero según Inspección de la Corte Suprema de Justicia.
- Que la señora Nubia Arcia no ha sido sacada del hotel por el padre Ernesto Cardenal, sino que fue un judicial que dio la orden por falta de pago del arriendo.
- Que la señora en referencia ha cometido una serie de irregularidades, una de ellas es haber inscrito a su nombre unas supuestas mejoras del hotel. Inscripción que sólo los dueños pueden hacer.
- Lejos de ser “despojada de sus bienes” a propuesta del Padre Ernesto Cardenal se le hizo una donación a los hijos de Alejandro Guevara, en la persona de ella, de 40 (cuarenta) manzanas de tierra que equivalen a casi la mitad de la propiedad de la APDS, hecho que consta en escritura otorgada ante el notario Dr. Hernán Estrada Santamaría.
- Todas las propiedades que posee la Asociación para el Desarrollo de Solentiname fueron donadas a nuestra Asociación por el Padre Ernesto Cardenal, quien a su vez las compró en el año de 1959 a Don Julio Centeno, padre del actual Fiscal General de Nicaragua, el Dr. Julio Centeno Gómez.
- Finalmente la APDS lamenta la forma que ha sido utilizado este caso para atacar al Padre Ernesto Cardenal, así como la indolencia del sistema judicial en los juicios civiles y penales que ha habido por los actos que esta señora ha cometido contra la APDS.
Dr. Fernando Silva
Padre Fernando Cardenal
Olivia Silva
Gloria Guevara Silva
Esperanza Guevara Silva
Myriam Guevara Silva
Bosco Centeno Aróstegui
Esperanza Centeno Guevara
Xochilt Centeno Guevara
Luz Marina Acosta
William Agudelo
Juan Agudelo
Antonina Vivas
Luís Rocha Urtecho
Julio Valle Castillo
Flor Guerrero
Pedro Morales
Octubre 8, 2008 a las 10:40 am |
Padre Ernesto:
Nada puedo añadir a lo escrito sobre su obra y su vida política. Permitame por tanto seguir recordándole en Solentiname. Hace ya dos años y le garantizo que cada día tengo un momento para sonreir, pensando como un hombre puede ser isla y una isla, hombre.
Dañar a Solentiname es dañar a Cardenal, atacar a Cardenal es atacar a Solentiname.
Con el recuerdo de los poemas que me enseñó a construir en su capillita, frente al parque infantil que son las risas que cubren el descanso de sus heroes, un respetuoso abrazo desde Huelva.